Voto en Blanco

El 'fascismo democrático' y el político 'idiota'

11.05.07 | 09:06. Archivado en Política, Democracia, Corrupción, Ideología
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El "fascismo democrático", al que algunos llaman "social-fascismo", porque sus raices y estilos son de izquierda, es una nueva plaga política que avanza sin freno y que amenaza con acabar con la democracia en este siglo XXI. Cuando toma el poder, generalmente de manera legal, a través de las urnas, parece una democracia, pero en realidad es un régimen autoritario que asfixia los derechos y libertades. Para crecer y fortalecerse, copia los mismos códigos que el cáncer: se camufla como democracia y así consigue burlar todas las defensas del sistema.

Sus practicantes parecen demócratas, pero son tipos autoritarios, casi totalitarios, que han descubierto una terrible fisura y un diabólico punto débil en las democracias: no hace falta destruir el sistema, como intentaron sin éxito los antiguos autoritarismos comunista y fascista, sino que basta con apoderarse del Estado y, desde dentro, sin cambiar las leyes, desplazar a los ciudadanos de los procesos decisorios, controlar los poderes básicos del Estado a través del partido y someter a la sociedad y la opinión pública ejerciendo el poder y utilizando los sofisticados y casi ilimitados recursos del Estado.

En apariencia, se comportan como demócratas y algunos de ellos son casi entrañables. Dominan el lenguaje democrático y hablan de sociedad civil, de libertades y de leyes, pero actuan como apisonadoras, sin escrúpulos, aplastando a los enemigos, sobre todo a los partidos políticos adversarios, a los que consideran como el único obstáculo capaz de impedirles el control absoluto del poder, una vez neutralizados los débiles ciudadanos, la sociedad civil y las no menos débiles instituciones democráticas.

Son como el cáncer porque han aprendido a engañar al sistema inmunológico de las democracias: las defensas no saltan ni actúan porque creen que el sistema democrático sigue vigente y no perciben que el ácido de la degeneración ya corroe y necrosa las entrañas del sistema.

En el fondo de sus corazones desprecian la democracia, pero son lo bastante inteligentes para no atacarla frontalmente. Lo suyo es corroerla, neutralizar sus defensas, narcotizarla e impedir que los periodistas, los jueces, los docentes y otros defensores cualificados del sistema puedan actuar a tiempo. En apariencia respetan las leyes y siempre afirman que las acatan, pero las aplican a su gusto, con doble o triple vara de medir: sin misericordia para el adversario, con generosidad magnánima para los amigos, según les convenga con los indiferentes.

Hay un síntoma que les delata con claridad meridiana: son ineptos y sorprendentemente torpes cuando se enfrentan a la corrupción y al abuso de poder de los suyos o de sus aliados y cómplices, pero extraordinariamente audaces, implacables y eficientes cuando juzgan y aplican las leyes al adversario.

El nuevo cáncer del "fascismo democrático" es una enfermedad de laboratorio que se ha forjado en el interior de los partidos políticos, las peores escuelas imaginables para aprender democracia, donde reina el autoritarismo vertical y el líder siempre tiene razón. Cuando esos líderes, acostumbrados a doblar la cerviz ante el jefe y a imponer su dominio implacable al que está debajo, ganan las elecciones y reciben el encargo de gestionar el Estado, actuan al frente del gobierno igual que en sus partidos, imponiendo su dominio a diestro y siniestro, ignorando a la ciudadanía y sustituyendo la lealtad por la sumisión y la disciplina por el sometimiento esclavo.

Un libro de reciente aparición, titulado "El regreso del idiota", cuyos autores son Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto Montaner y Alvaro Vargas Llosa, los describe como miembros ambiciosos de una izquierda que parece haber entendido que las viejas recetas del socialismo jurásico -dictadura política y economía estatizada- sólo podían seguir hundiendo a sus países en el atraso y la miseria. Y, felizmente, se han resignado a la democracia y al mercado.

El libro señala como miembros de la tribu de los idiotas a gente latinoamericana como Hugo Chavez, Fidel Castro, Evo Morales, Nestor Kiirchner, Tabaré Vázquez, Daniel Ortega y Rafael Correa, pero incluye también al español Zapatero y a su colega de la izquierda Gaspar Llamazares. También colocan en el paquete a intelectuales como Noam Chomsky, Ignacio Ramonet y Harold Pinter, premio Nobel en 2005, cuyos comentarios y escritos suelen iluminar y fascinar a los "idiotas".

Pero los autores distinguen entre una "izquierda vegetariana" y una "izquierda carnivora", esta última, en la que estarían Fidel Castro, Hugo Chavez y Evo Morales, entre otros, verdaderamente peligrosa.

Nosotros, en Voto en Blanco, no creemos que el asunto del "fascismo democrático" pueda tratarse como una broma o como algo el clave de humor. Es, ni más ni menos que una plaga letal para las libertades y los derechos del hombre, conquistados con tanta sangre derramada a lo largo de la Historia, y como tal plaga debe ser tratada, con vacunas, con dosis masivas de libertad, con rebeldía y con cirugía invasiva, si llegara a ser necesaria.

Imagen: Portada del libro "El regreso del Idiota"

Voto en Blanco

7 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por apatrida 12.05.07 | 10:19

    Respecto al anterior comentario, creo que el pueblo tiene derecho a la violencia en contra de la clase politica y en contra del estado, cuando la situacion politica o economica de un pais se degrada de forma dramatica.
    Es el ultimo recurso y como el ultimo recurso esta plenamente legitimado.
    Un saludo


  • Comentario por Menut 11.05.07 | 14:31

    En sus últimas frases ¿Está proponiendo algún tipo de violencia? ¿Está usted loco de odio y de rencor?.

  • Comentario por Elphin 11.05.07 | 13:16

    Groucho:
    Me temo que, precisamente en la Europa de hoy, el razonamiento es al revés:
    Todos sabemos que la izquierda y sus sucesores post-Muro de Berlín roban e infectan las estructuras democráticas, es algo natural y a nadie extraña, porque viene sustentado en décadas de experiencia. Pero más le vale al PP que nadie se lleve un lapicero a su casa.
    Por otro lado ¡qué buena muestra de adoctrinamiento es la lista de políticos que mencionas! Como muestra, el que justo cuando Palestina intenta salir de la guerra civil entre los distintos grupos de salvajes, se te ocurra mencionar "al de Israel" (por cierto ¿quién?, ¿Barak, Sharon, Netanyahu, Peres, Olmert...?). No deja de ser significativo que la lucha por la supervivencia de la única democracia entre Rabat y Cachemira, que hoy además tiene un gobierno de concentración nacional, te parezca un caso de ¡partitocracia! (???)

  • Comentario por Francisco Rubiales [Blogger] 11.05.07 | 12:23

    Respuesta a Elphin y Groucho:

    Tomo nota de vuestras puntualizaciones y críticas, que asumo y agradezco.

    Un cordial saludo.

    F. Rubiales

  • Comentario por groucho 11.05.07 | 12:13

    Por otra parte hay una opinión, creo que generalizada, que si gobierna la derecha es normal que haga lo que hace, pero si es la izquierda tiene que ser inmaculada.
    Repito, las ideologias son teorías y estas no dicen lo que hay que hacer.

    Un saludo

  • Comentario por groucho 11.05.07 | 12:10

    Sr. Rubiales, coincidiría plenamente con usted en lo referente al "fascismo democrático", pero disiento en lo demás.
    Como dice en: "Archivado en: ... Ideología", las ideologías son teorías, los que aplican o creen aplicarla, o se lo parece, son las personas.
    Si de personas estamos hablando (porque son las que gobiernan, no las ideologías) las hay buenas o malas, corruptas o honradas etc.
    Personas como Berlusconi, Aznar, Bush, el de Israel etc hacen lo mismo o peor que los llamados de izquierda.
    Estoy de acuerdo con usted que la principal lacra son los partidos políticos, esos grandes mostruos que arrasan con todo y promociona a gente de la peor calaña. Y creo que el problema principal es que esa gente no sabe lo que es Democracia ni Libertad. Usan esas palabras, se aprovechan de ellas pero a beneficio propio. Si se llamara "pepito" harían igual
    Por otra parte hay una opinión, creo que generalizada, que si gobierna la derecha es normal que haga lo que hace...

  • Comentario por Elphin 11.05.07 | 09:41

    Sr. Rubiales:
    Sigo sus artículos desde hace unos pocos meses y me parece que va usted evolucionando a medida que va publicando. Me parece un proceso bastante interesante por el que la reflexión necesaria para sus artículos le va llevando a sacar conclusiones y ser coherente con ellas. Como poco, creo que se estará de acuerdo en que no es un fenómeno muy común.

    Por otro lado, me permito una puntualización a su segundo párrafo: el nazismo no se molestó en abolir ni cambiar la Constitución de Weimar, que siguió formalmente vigente. Compartía con la dictadura actual el nihilismo, así que se limitó a ignorar la estructura vigente, como una cáscara sin valor. Nada extraño que, en la mezcla de "Un Mundo Feliz" y "1984" que es el régimen actual, se vean paralelismos

    Saludos

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