Mi vocación

Sálvame, Dios mío

21.08.17 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

BarcelonaEl salmo 68 de la oración de maitines me ha llevado a pensar en la situación sufrida por los atentados terroristas en Catalunya. “El agua me cubre, me estoy ahogando”. Ante un peligro eminente el hombre o la sociedad aclaman al Señor el único que puede sacarnos del atolladero.

Dos atentados terroristas con pocas horas de diferencia y a sólo 100 kilómetros de distancia. ¡Vaya problema para los agentes de seguridad! He pedido al Espíritu Santo les ilumine para ver que tienen que hacer para restablecer la seguridad y la paz.

Muertos y heridos inocentes. Muchos vinieron de vacaciones bien merecidas y encontraron el infortunio. Unos versos más adelante el salmista exclama: “Sácame del fango que no me hunda”. Sí, Señor, sácanos de este trance tan duro y tan doloroso.

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El grano de mostaza, la levadura

18.08.17 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

SemillaJesús buen conocedor de su época y de los hombres de su tierra, les habla en parábolas que podían comprender perfectamente porque Palestina era un pueblo de pastores, campesinos, pescadores y también por ser tierra de paso, de mercaderes. Por ello la semilla de mostaza es citada por Jesús. Esta semilla de hortaliza crece en los alrededores del lago de Tiberiades, crece bien en regiones templadas y húmedas. Por consiguiente bien conocida entre los oyentes de Jesús.

El Papa Francisco en una homilía de Santa Marta decía: “La parábola utiliza la imagen del grano de mostaza. Si bien es el más pequeño de todas las semillas está lleno de vida y crece hasta volverse más grande que todas las plantas del huerto. Así es el reino de Dios: una realidad humanamente pequeña y aparentemente irrelevante. Para entrar a ser parte es necesario ser pobres en el corazón; no confiarse en las propias capacidades sino en la potencia del amor de Dios; no actuar para ser importantes a los ojos del mundo, sino preciosos a los ojos de Dios que tiene predilección por los simples y los humildes”.

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La generosidad de los humildes

14.08.17 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

Cuando hubo la gran catástrofe del tsunami asiático en 2004 Cáritas Barcelona abrió una oficina especial para recoger donativos para socorrer a los damnificados de este gran desastre. Se exponían muchas fotos, muchas de las cuales eran muy impactantes: poblaciones asoladas, centenares de muertos, los que escaparon de la muerte contemplaban en la nada que habían quedado sus casas, barcos empotrados en las casas. Era una visión dantesca.

Cierto que este hecho movió una gran solidaridad mundial. Muchos entraban en la oficina para depositar sus donativos. Los más fuertes pasaban en una habitación contigua para que les desgravaran, otros depositaban en las huchas sus donativos. Entre ellos entró un matrimonio muy mayor que se miraba con gran compasión las fotos. Al terminar se miraron entre ellos y él dijo: “Pobre gente estos sí que están mucho peor que nosotros. No crees que en vez de dar cinco euros hagamos el esfuerzo de dar diez”. Para estos ancianos era un gran esfuerzo: dar el doble de lo que habían pensado. Es como la viuda del Evangelio que entregó todo lo que tenía para vivir. Los otros que acudieron esta tarde a la oficina de emergencia del tsunami puede que se privaran de algo superfluo pero esta pareja de ancianos se privaron seguramente de algo mucho más básico.
Texto: Hna. María Nuria Gaza


Los sentimientos de Jesús

11.08.17 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

JesúsJesús verdadero hombre tuvo sentimientos. En el Evangelio vemos que él no los disimuló sino todo lo contrario.
Jesús replica a su madre: “¿Por qué me buscabais? ¿No sabéis que debo ocuparme de las cosas de mi Padre?” (Lu 2,49).
“Cansado del camino, Jesús se sentó al borde del pozo de Sicar” (Jn 4,6).
“Jesús miró con ira” a los de la sinagoga porque criticaban que sanara en sábado (Mc 3,5).

Jesús se regocija: “Te bendigo Padre, porque has escondido estas cosas a los sabios y se las has revelado a los sencillos” (Lc 10,21).
Ante la respuesta del centurión, Jesús se admira: “Os aseguro que en Israel no he encontrado tanta fe como en este hombre” (Lc 7,9).
Jesús se compadece ante la madre viuda que va a enterrar a su hijo único (Lc 7,11).

Jesús llora ante Jerusalén: “Jerusalén, Jerusalén que matas a los profetas y apedreas a los mensajeros que Dios te envía. ¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos como la gallina reúne a sus pollitos bajo sus alas, pero no quisisteis! (Mt 23,37-38).
También llora ante la tumba de Lázaro.

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Alzar la cabeza

04.08.17 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

Seguir“Levantaos y alzad la cabeza…” Estas palabras me llevan a pensar especialmente en una persona cercana, que está pasando por una etapa difícil, pero aún en el dolor del momento, de las lágrimas derramadas, de tantas preguntas sin respuestas, la realidad es la que vive hoy y ahí toca levantarse, alzar la cabeza y continuar recorriendo el camino de la vida. Unos años felices, en un lugar donde pensó echar raíces, ahora la llevan a otro donde no pensó volver pero sí es consciente que la vida continúa, que alguien se bajó del tren en el que un día decidieron viajar para siempre.

En los últimos días antes de que se fuera he podido compartir con ella. Hay momentos en que no se necesitan muchas palabras sino alguien cerca que te acompañe, con quien puedas respirar de otra manera. Qué fácil es tomarse un café en un ambiente alegre, distendido y ojalá nos sea también fácil estar disponible y tender la mano cuando sentimos que el otro nos necesita, no necesariamente para llorar pero sí para arropar, estar cerca y compartir esos días en la vida en que el día está nublado.

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La fuerza del perdón

31.07.17 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

PerdónJosé traicionado y vendido como esclavo por sus hermanos, cuando él tiene un puesto privilegiado en Egipto, al encontrarse con ellos, no se venga, sino todo lo contrario sabe ver en ello la intervención de Dios que conduce la historia de los hombres, en ocasiones difíciles de descubrir, pero presente.

No es muy frecuente la reacción de este hombre que al encontrar a sus hermanos unos años más tarde, se alegra y conmueve de este encuentro (Gn 42). Hay quien espera año tras año la ocasión para vengarse del daño que una vez le ocasionaron y generalmente no va tan lejos como le ocurrió a José. Todos, seguro que conocemos casos de estos y por más que hemos intentado que la venganza deje paso al perdón, los ofendidos se mantienen en sus trece. Algunos dicen: Perdono pero no olvido. ¡Vaya perdón!

Tenemos que reconocer que el perdón no es fácil. Hay que orar mucho para que el Señor nos ayude a tener un corazón semejante al de Jesús: “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”, exclamó ante los verdugos que lo insultaban. Texto: Hna. María Nuria Gaza


Tú me sondeas y me conoces...

17.07.17 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

SeñorEn nuestra vida seguro que tenemos presente algún libro que nos gustó, una canción que tocó nuestro corazón, un viaje soñado y disfrutado a tope, etc.... Todo ello lleva la huella de nuestras propias experiencias, momentos únicos e inolvidables vividos, incluso pueden hablarnos de algo que nos duele pero todo ello nos habla porque forma parte de lo que somos.

La riqueza y profundidad de los salmos es incalculable e inagotable, es la propia Palabra de Dios la que toca la propia vida, la que nos habla, sale a nuestro encuentro. Uno de los salmos que más me gusta, mejor dicho, que más saboreo y del que nunca me cansaré es el salmo 139 (138): "Señor, tú me sondeas y me conoces...". Leer y orar este salmo me lleva a ponerme delante de Dios sin corazas, despojada de todo porque su mirada de Amor atraviesa y conoce a la persona, llega a lo profundo, a lo verdadero, no hace falta más, sobran las palabras.

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Tu hijo único

14.07.17 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

AbrahamAbrahán, al amigo de Dios, al cual éste había prometido una descendencia numerosa, después de haber esperado muchos años el heredero de la promesa, Dios le pide algo inconcebible: “Toma a Isaac, tu único hijo, al que tanto amas, y vete a la tierra de Moria. Una vez allí, ofrécelo en holocausto sobre el cerro que yo te mostraré” (Gn 22, 2).

Con qué dolor este anciano padre debió coger a su hijo para ofrecerlo en sacrificio al Dios de la promesa. Pero él no protesta a tal petición. Se pone en camino con su hijo hacia el lugar señalado. Tres días de camino tuvo que hacer hasta encontrar el lugar indicado. Estos días le debieron parecer, al patriarca, interminables. ¿Por dónde debían correr sus pensamientos durante este camino?

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¡Un rey montado en un pollino!

12.07.17 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

JesúsNo sé qué pasaría si ahora nos anunciaran: ¡Llega el rey! y viéramos a un personaje que aparece montado en un asnillo (Cf. Za 9,9-10).

Las expectativas de Israel eran con frecuencia esperar un Mesías fuerte y poderoso que liberaría el pueblo de la dominación extranjera. Sin embargo, los profetas con frecuencia anunciaban que el rey que liberaría a su pueblo sería un mensajero de paz y justicia (Is 9, 5-6), portador de luz y alegría (Is 9, 1-2), de reconciliación y de convivencia pacífica (Is 11, 6-10).

Jesús rompe todas las expectativas de su pueblo. Él es rey y lo afirmó ante Pilato cuando éste le preguntó: “¿Así que tú eres rey?” Jesús le respondió: “Tú lo dices, soy rey” (Jn 18, 37). Pilato quedó desconcertado por la respuesta de Jesús y seguramente por la serenidad con que afirmaba que era rey. Era un rey muy distinto de lo que en aquel entonces y aún ahora se tiene como concepto de rey. Es un rey que no domina sino que libera. Un rey que quiere la paz a toda costa. Un rey que no es de este mundo. Si los reyes y gobernantes de este mundo fueran un poquito como él, otro gallo nos cantara, como reza el dicho popular.

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Tan tramposo como él

07.07.17 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

mentirasTodos tenemos presente la historia de los dos hijos de Isaac: Esaú y Jacob. Cuando Jacob recibió la bendición de su padre su hermano se puso furioso y Jacob tuvo miedo de que Esaú lo matara. Así que huyó hacía Harán, a casa de su tío Labán. Jacob se enamoró de Raquel, la hija menor de Labán y por ella trabajó siete años. Al término de lo establecido, Jacob reclamó a su tío que le diera a Raquel como esposa. Pero Labán en vez de Raquel le dio a Lía, la hija mayor. Al día siguiente Jacob se dio cuenta del engaño y dijo a su tío cómo le había hecho una tal cosa. A lo que el padre de las mujeres dijo que primero era costumbre dar la hija mayor en matrimonio. Que si quería la menor se la daría a condición de que trabajara otros siete años por ella. Jacob accedió a la propuesta por el gran amor que sentía por Raquel.

De tal modo que el mentiroso fue traicionado por uno más tramposo que él. Moraleja: ir siempre con la verdad. Ya dice el refrán que se pilla más rápido un mentiroso que un cojo. Texto: Hna. María Nuria Gaza


¿Qué es el hombre para que te fijes en él?

05.07.17 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

senor-mio-y-dios-mioEn el salmo 143 se inicia con una bendición dirigida al Señor que adiestra a los guerreros en el combate: “Bendito el Señor mi roca que adiestra mis manos para el combate” (v 1). Siempre, cuando tenemos los salmos entre las manos, hay que pensar que nos encontramos en edades pretéritas en las que Jesús no había proclamado la ley del amor: “Amaos los unos a los otros”, y que Pablo en su primera carta a los corintios reafirma: “Si hablo las lenguas de los hombres, y aún las de los ángeles, pero no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o un platillo que retiñe” (v 13, 1). Es decir que si no hay amor, todo es hueco

Este salmo es muy posible que se refiera a un rey de Israel que antes de partir para la guerra eleva su oración a Yahvé. Dice que el Señor es su bienhechor y su alcázar, su refugio y su escudo. Es como si quisiera recordar los beneficios que él le ha concedido en otras épocas. “Mi bienhechor, mi alcázar, mi baluarte donde me pongo a salvo, mi escudo y mi refugio, que me somete los pueblos” (v 2).

En una lectura cristiana podemos interpretar la lucha contra los enemigos como las fuerzas del Maligno que continuamente nos acometen para arrastrarnos hacia el mal. Siempre tenemos que estar alerta porque en muchas ocasiones el diablo se nos presenta con piel de cordero.

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La vid

03.07.17 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

VidMuchos siglos antes de Cristo la cuenca del Mediterráneo cultivaba la vid y generaba sus derivados: vino, vinagre, uvas pasas. Y algunas veces también su zumo provocaba la embriaguez como le ocurrió a Noé: “Noé comenzó a cultivar la tierra, y plantó una viña. Un día Noé bebió vino y se emborrachó, y quedó tendido y desnudo en medio de su tienda” (Gn 9, 20).

El fruto de la vid servía para el culto en los sacrificios de libaciones de los dioses; derramaban también vino sobre las tumbas como garantía de inmortalidad para los muertos. Salomón lo usó como moneda de pago, como se hacía comúnmente en la antigüedad; “Prepárame gran cantidad de madera, ya que el templo que voy a construir tiene que ser grande y maravilloso. Ten en cuenta que daré como provisiones para tus trabajadores, los leñadores que corten la madera, cuatro millones cuatrocientos mil litros de trigo, igual cantidad de cebada, cuatrocientos cuarenta mil litros de vino y oros tantos de aceite” (2 Cron 2, 9-14).

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Jueves, 24 de agosto

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