Mi vocación

No he de morir, viviré

19.04.17 | 08:00. Archivado en Pascua

ResurecciónEl salmo 117 es un salmo eminentemente pascual. Jesús hecho obediente hasta la muerte y muerte de cruz, ha sido exaltado por el Padre que no ha permitido que su Hijo conozca la corrupción.

Este canto se inicia con una acción de gracias: “Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia”. Sí, la misericordia del Señor ha sido extraordinaria, inaudita, no ha permitido que su Hijo Jesús conociera la corrupción. Esta acción de gracias se va repitiendo en los versículos del uno al cuatro.

“En el peligro grité al Señor, y me escuchó poniéndome a salvo” (v 5). Pero el Señor lo escuchó sin ahorrarle el sufrimiento y la muerte en cruz.

“El Señor está conmigo; no temo; ¿qué podrá hacerme el hombre?” (v 6). El hombre sí pudo hacer mucho contra Jesús pero con todo no pudo vencerlo.

“Todos los pueblos me rodeaban, me rodeaban como avispas, ardiendo como fuego en las zarzas”. En realidad es lo que hizo el pueblo que unos días antes de su muerte lo aclamaban: Bendito el que viene en nombre del Señor y al cabo de poco gritan: ¡Crucifícalo! ¡Como somos de incoherentes lo hombres!

“No he de morir, viviré para contar las hazañas del Señor” (v 17). Jesús vence la muerte con su resurrección.

Así pues podemos cantar con todo el pueblo fiel: “Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia” (v 29). Texto: Hna. María Nuria Gaza.


Regocijaos

17.04.17 | 08:00. Archivado en Pascua

ResucitóExplica Fray Adrián Candiard, o.p., que se preguntó durante mucho tiempo por qué las primeras palabras de Cristo resucitado eran tan banales: “Os saludo” (Cf Mt 28, 1-10), como si el acontecimiento de la resurrección fuera un acontecimiento corriente, vulgar, sin ninguna transcendencia. Pero el día que tuvo la suerte de leer el evangelio en griego, lengua en la cual fue escrito el evangelio de Mateo, cambió de opinión. En griego cuando se saludan no dicen como en francés o en castellano: “Buenos días”, ni "os saludo" sino “regocijaos” y es justamente lo que el texto original del evangelio dicen los ángeles a las mujeres que van a llorar junto la tumba de Jesús.

Este regocijaos griego puede ser una expresión sencilla dicha sin pensar pero que va mucho más allá del puro saludo que exige la educación. Regocijaos es lo que Jesús nos quiere decir a cada uno la mañana de la Pascua, porque está vivo el que estaba muerto. Alegraos los que no hemos vivido en tiempos de Jesús pero que le conocemos por la fe y se encuentra a la puerta de nuestro corazón. Jesús no nos va a ahorrar los sufrimientos adheridos a toda vida mortal, pero en el dolor no estamos solos, Él está junto a nosotros y nos sostiene con su presencia amorosa.

¡Aleluya, Cristo ha resucitado!


El festín

20.04.16 | 08:00. Archivado en Pascua

FestínEl profeta Isaías narra en su capítulo 25, 6-9 el festín que prepara el Señor: “En el monte Sión el Señor todopoderoso preparará para todas las naciones un banquete con manjares y vinos añejos, con deliciosas comidas y los más puros vinos. En este monte destruirá el velo que cubría a todos los pueblos, el manto que envolvía a todas las naciones. El Señor destruirá la muerte para siempre, secará las lágrimas de los ojos de todos y hará desaparecer en toda la tierra la deshonra de su pueblo. Aquel día se dirá: Este es nuestro Dios en él confiamos y él nos salvó”.

¡Qué texto tan cautivador! Llena nuestro espíritu de una gran confianza; nuestro futuro no corre hacia la derrota sino todo lo contrario: Él nos ha salvado por su muerte en la cruz y con su resurrección gloriosa.

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Emmaus

01.04.16 | 08:00. Archivado en Pascua

EmausDos discípulos caminan y discuten sobre los últimos acontecimientos ocurridos en Jerusalén: Jesús entregado a los jefes y los sacerdotes, su condena a una muerte ignominiosa, el descubrimiento de la tumba vacía y el gran abismo de la decepción, todo parece perdido. Y he aquí que un extraño se acerca, es Jesús pero ellos no lo reconocen, sus ojos apesumbrados no lo reconocen, la oscuridad, más que de la noche la que habita en su corazón, les impide ver al Maestro. Por esto Jesús recorre a las Escrituras y al oírle sus corazones laten, se entusiasman. Ya están cerca de de Emmaus, de su casa la noche está cayendo; le invitan a entrar a quedarse con ellos, se ponen en la mesa… y al partir el pan lo reconocen.

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Pascua ¡Aleluya!

30.03.16 | 08:00. Archivado en Pascua

PascuaCon la vigilia de Pascua empieza lo que la Iglesia cita como la solemnidad de las solemnidades, la fiesta más grande la liturgia cristiana, porque sin la resurrección de Jesús nuestra fe sería vana, dice San Pablo.

Comenta el P. Alexandre Olivar, que la Iglesia inspirándose en la tradición judía quiere que haya una celebración anual de la Pascua en la cual la resurrección del Señor no sea un tema meramente rememorado, como en la celebración semanal del domingo, porque la festividad pascual ya desde los primeros siglos de la historia del cristianismo es la fecha anual por antonomasia en la cual los catecúmenos mueren y resucitan sacramentalmente al recibir el bautismo en la celebración de la Vigilia, y los ya bautizados renovamos las promesas que realizamos en este día o que nuestros padrinos profesaron en nuestro nombre.

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El poder de la resurrección

18.05.15 | 08:00. Archivado en Pascua

Resurección“Jesús dijo a Marta: Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá” (Jn 11,21). Estas palabras son las que Jesús dirigió a Marta a la muerte de su hermano Lázaro.

Lázaro volvió a la vida para volver a morir. Jesús resucita para vivir para siempre, él es el viviente. Jesús en la noche de Pascua sale victorioso de la tumba para encontrar la gloria que tenía antes de la creación del mundo.

El cristiano por el bautismo es ya un resucitado, ha pasado de la muerte del pecado a la vida de la gracia. El fiel participa de la energía de la resurrección.

Los creyentes, por la fe, sabemos que la muerte no tiene la última palabra sino que la tiene Jesús, el resucitado, que nos da energía para entregarnos a los demás con generosidad porque quien pierde su vida la gana. Es un vaciarse de si mismo para dejar que él nos llene. Busquemos las cosas de arriba, nos recomienda San Pablo, en ellas encontramos la auténtica felicidad. Texto: Hna. María Nuria Gaza.


Encerrados por miedo

06.04.15 | 08:00. Archivado en Pascua

¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!

Sto. TomásLos apóstoles después del Viernes Santo, se encerraron por miedo. Sí, miedo de que a ellos, discípulos de Jesús, les ocurriera como al Maestro. Así que decidieron quedar encerrados con las puertas bien cerradas. ¿Cuáles debieron ser sus conversaciones durante su encierro? Seguro que lamentarse del fin trágico de Jesús. Tiempo de angustia, desconcierto, tristeza. ¿Quién sabe si no se reprochaban su cobardía, de no haber sido capaces de defender a aquel que habían seguido con entusiasmo? ¿Estaría Juan con ellos o éste estaba en su casa con María la madre de Jesús que a él se la había confiado su hijo antes de expirar?

En todo caso al atardecer del día, el primero de la semana, se encontraban todos juntos excepto Tomás. Se les apareció Jesús y les dijo: “Paz a vosotros”. Nada mejor podía decir a aquellos hombres acobardados. Lo primero que necesitaban era serenarse y por esta razón el Maestro tuvo que repetirles: “Paz a vosotros”. Ya serenados, sus corazones se llenaron de alegría. Y es que no hay cosa que paralice más que el miedo. Por esta razón en la Escritura cuando Dios habla dice con frecuencia a sus interlocutores: “No tengáis miedo”.

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Multiplicar

07.05.14 | 08:00. Archivado en Pascua

MultiplicarUno de los evangelios que leemos en este tiempo de Pascua es el de la multiplicación de los panes y los peces. Los Sinópticos narran cómo Jesús realiza este milagro de alimentar al numeroso grupo de sus seguidores a partir de lo poco que tenía un muchacho, sin necesidad de recurrir a comprar nada como sugería alguno de sus apóstoles al constatar la multitud.

Con este milagro Jesús nos señala a todos un camino: Él nos llama a todos a “multiplicar”. Cada persona somos portadores de una riqueza, de unos dones que Dios mismo nos ha dado y que su gracia hace crecer en nosotros. Nos corresponde a cada uno buscar cómo “multiplicar” a favor de los demás el bien recibido. Multiplicar cuanto tenemos, comporta estar dispuesto a compartir, a dar incluso si nos parece que aquello puede sernos necesario; “multiplicar” cuanto somos, nos llama a huir del egoísmo, a la generosidad, a la entrega, a la disponibilidad.

Quien a lo largo de la vida aprende a “multiplicar” crea a su alrededor un ámbito de alegría, de gozo, la gente se siente bien a su lado, porque sabe que si necesita cualquier cosa encontrará si no aquello que busca, por lo menos un camino, una luz una orientación para hacerlo posible.

Pero hay personas que en lugar de saber “multiplicar” solo saben hacer lo contrario: “restar”, no “dividir”. Porque de una “división” alguien sale beneficiado, aunque sea poco, reducido aquello que se comparte, algo hay que se puede entregar.

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No derrumbarse, tener confianza

05.05.14 | 08:00. Archivado en Pascua

ResucitadoEl día se abre con una luz radiante, la tierra está en fiesta, es un día alegre: Cristo ha resucitado. Nos trae la justicia y la paz. “Que en sus días florezca la justicia y la paz hasta que falte la luna” (Salmo 71, 7). Sí, realmente Jesús trae al mundo la justicia y la paz. Pero esto no es tan evidente cuando abrimos el periódico, la TV, o simplemente salimos a la calle. Entonces nos puede invadir el desaliento, nos podemos derrumbar pensando que esto de la alegría pascual será para unos pocos, la mayoría de la humanidad vive en la discordia, el enfrentamiento, el odio, la guerra, la miseria.

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Aparición de Jesús a los once según San Marcos

28.04.14 | 08:00. Archivado en Pascua

Aparición de JesúsA diferencia de los otros evangelistas en la aparición de Jesús a los once reunidos, que tiene un matiz eucarístico, el relato de Marcos difiere completamente. Jesús se aparece a los once y les reprocha la dureza de corazón para creer en su resurrección.

Lo que es sorprendente y a la vez anima es que Jesús después de haberles recriminado lo duros que son para aceptar su resurrección, su falta de fe, todo y que él mismo había predicho que tenía que sufrir y morir en cruz, ahora les confía que anuncien su resurrección. De este modo se convierten en apóstoles. Que mejor manera de mostrar que es la gracia de Dios y no los méritos propios el elemento primordial del anuncio de la Buena Nueva. Ellos son los emisarios de su resurrección: “Id por todo el mundo y anunciad la Buena Nueva del Evangelio a toda la humanidad”.

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Reconocer

23.04.14 | 08:00. Archivado en Pascua

Reconocer al ResucitadoReconocer es un verbo que se abre entre lo antiguo y lo nuevo. Quien no ha tenido un conocimiento de algo o de alguien, no puede luego reconocer. Aquel que no está dispuesto a constatar en su propia experiencia que las personas o las cosas pueden cambiar, se queda en su conocimiento, quizás pobre o rico, pero anclado en el pasado, y no se abre a la novedad que comporta el hecho de poder, querer, saber reconocer.

Reconocer significa estar dispuesto a renovar la imagen antigua que habíamos tenido y que quizás habíamos querido, para avanzar más lejos, hasta el hoy, sabiendo que también cambiará se modificará, se enriquecerá.

Poder o saber reconocer comporta también la exigencia de mantener vivo el recuerdo del pasado, para no crearnos un conocimiento nuevo, distintos en su esencia del anterior. Reconocer significa saber ver en lo nuevo, el pasado.

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Lunes, 22 de mayo

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