Mi vocación

Cuando ponemos un azucarillo al café

28.09.18 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

Caña de azúcarA los que nos gustan las cosas dulces no dudamos en ponernos uno o dos azucarillos al café: lo hacemos de una forma mecánica sin reflexionar. Sin embargo, pocos nos preguntamos los sacrificios y enfermedades a que están expuestos los recolectores de la caña de azúcar.

Hace ya muchos años que conocí las discusiones que los jesuitas mantenían con una terrateniente que poseía grandes plantaciones de caña en el oriente boliviano. Ella se tenía por muy cristiana y los sacerdotes discutían con ella sobre las condiciones en que tenía sometidos a los indígenas guaraníes que mandaba a la zafra; su proceder era injusto y muchos de estos hombres caían en enfermedades respiratorias que se producían al desprenderse del corte de caña un polvillo perjudicial para los pulmones.

>> Sigue...


La mirada de Jesús, la mirada de Simón

26.09.18 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

Mirada
Cuando Jesús se encuentra en la casa del fariseo Simón (Lu 7,36-50), todos sentados en la mesa, entra una mujer pública que de rodillas a los pies de Jesús, se los lava con sus lágrimas, se los seca con sus cabellos, los besa y los unge con perfume. Simón piensa por sus adentros: “Si este fuera un profeta se daría cuenta que clase de mujer es esta pecadora que le está tocando”. Jesús que se da cuenta de la reflexión del fariseo le hace una pregunta para que cambie de opinión. Es que este hombre juzgaba las apariencias, Jesús conoce la intención de la mujer.

En la vida corriente también nosotros podemos pensar y juzgar por las apariencias. En este Evangelio se realza la mirada profunda de Jesús que juzga las intenciones. Con la lectura reflexiva de este Evangelio, pidamos al Maestro que corrija nuestra mirada superficial y aprendamos de él a mirar y juzgar en profundidad. Y también a dar ánimos a aquellos que después de una vida libertina quieren cambiar. No seamos para ellos un tropiezo sino un aliento. Jesús dijo a la mujer: “Tus pecados han sido perdonados”. Seguro que la mujer salió de la casa reconfortada. Texto: Hna. María Nuria Gaza.


El Señor libera a los cautivos

24.09.18 | 08:00. Archivado en María

mare-de-deu-de-la-merceEl salmo 145 es un salmo muy apropiado para orar en el día de Nuestra Señora de la Merced, redentora de cautivos. Es tradición bien documentada que María se apareció al comerciante Pedro Nolasco hace ocho siglos y le inspiró la fundación de una congregación que se dedicara a la liberación de los cristianos cautivos en manos de los sarracenos. Este comerciante se deshizo de sus bienes para comerciar con los que tenían apresados en la cárcel y si era necesario él o sus seguidores se ofrecían en intercambio para liberarlos ya que eran tan duras las condiciones de estos prisioneros que peligraban de perder la fe.

Los encarcelados podían repetir: “No confíes en los príncipes seres de polvo que no pueden salvar” (v3). Pero si podían confiar en los mercedarios que se ofrecían en rescate. María, la mujer siempre compasiva de las desgracias de los humanos les enviaba un libertador. Como reza el salmo: “El Señor liberta a los cautivos” (v 7).

Existen también hoy día muchas otras cautividades, también de ellas, pidamos al Dios fiel, compasivo y benigno, que nos libere para poder ser realmente hombres libres. Texto: Hna. María Nuria Gaza.


Ser auténticos

21.09.18 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

DarSan Mateo, en su capítulo 6, previene a sus oyentes de evitar la hipocresía, tanto en materia de la limosna como de la oración y en ayuno. Y también de no hacer ostentación cuando practicamos una de estas prácticas que por otra parte la Iglesia recomienda, especialmente durante el tiempo de cuaresma. Si ayunas no pongas cara alargada para que los demás vean que ayunas. Cuando hagas limosna no hagas ostentación para que los demás vean que eres generoso. Lo mismo cuando reces, hoy día diríamos no vayas con el rosario en la mano para que digan los que te vean que piadoso es.

No, si ayunas perfuma tu cabeza y hoy diríamos maquilla tu cara para que no se vea que ayunas, si haces limosna que tu mano izquierda no sepa que tu alargas la derecha para socorrer al necesitado, si oras hazlo en tu habitación donde nadie te vea, o discretamente en el templo. Hacerse ver es lo que hacían los fariseos en tiempos de Jesús y ya habían recibido su recompensa al ser elogiados por la gente.

>> Sigue...


Amar como yo os he amado (Jn 13,34)

19.09.18 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

AmarEl amor es algo extraordinario pero también puede ser decepcionante, pues cumplir el mandamiento de Jesús de amar como él nos ha amado nos parece imposible de cumplir. ¿Cómo seremos capaces de dar nuestra vida por los otros, de no guardar rencor a aquellos que nos han hecho daño? Porque esto es lo que hizo Jesús en la cruz, perdonar a sus verdugos. No, nosotros no somos capaces con nuestras propias fuerzas de perdonar sin medida, sin ni un solo pero. La fuerza para perdonar como él nos ha perdonado la recibiremos de Él, justamente la ganó por nosotros en la cruz.

Es una gracia que tenemos que pedirle. Nosotros estamos mucho más inclinados a practicar la ley del ojo por ojo. Sin embargo Jesús dice: “Si te pegan en la mejilla derecha, ofrécele también la izquierda” (Ma 5,39). Amad porque yo amo, nos dice. No con la estrechez de nuestro corazón sino con la amplitud del suyo. Hay que ir a su corazón para extraer su amor y seguir su ejemplo. Dejarse amar por Él es el primer paso para poder amar como nos ama. Jesús, el justo, no nos puede pedir algo de lo que no podemos ser capaces. Texto: Hna. María Nuria Gaza.


Jesús anuncia, enseña, cura

17.09.18 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

JesúsNo basta recordar, no es suficiente decir: “El Reino de Dios ha llegado a vosotros convertíos” (Ma 12,28) para que algo cambie. Jesús no se contenta solamente en proclamar, sino que también enseña y cura, porque hay que dar la clave de su Palabra a los que dirige su mensaje para ser bien comprendido.

¿Qué significa la llegada del Reino? Si ignoramos que no se trata de la restauración de un territorio sino de la manera que Dios está presente en el mundo, si no que se manifiesta en la justicia y la bondad de sus sujetos. ¿Qué quiere decir la llegada del Reino si nadie nos ha enseñado que lo que nos espera no es la condena sino la misericordia del Padre, el fin de las exclusiones, la liberación del miedo? Era necesario enseñar para que el anuncio del Reino sea una auténtica buena noticia.

>> Sigue...


Un rey en un patíbulo

14.09.18 | 08:00. Archivado en Fe

cruz¿Un rey en un patíbulo? Extraña realeza. Y sin embargo esta es la realidad. Jesús reina desde la cruz. Él atrae a todos desde la cruz. El propio Pilatos, gobernador romano en Palestina, dijo a los sumos sacerdotes: “Aquí tenéis a vuestro rey” (Jn 19, 13).

En los primeros años del cristianismo no se tenía costumbre de representar a Cristo en cruz porque la cruz era un instrumento de suplicio romano que se aplicaba a los malhechores. Los cristianos temían que se interpretara mal y que los no cristianos pudieran interpretar que Jesús fuera un malhechor. En una de las puertas de la basílica de Santa Sabina, en el monte Aventino, en Roma, hay una de las representaciones más antiguas de Jesús en cruz.

Sta. Elena quiso que se buscara la cruz en que murió Jesús y de este encuentro celebramos la fiesta del descubrimiento de la Cruz, el 14 de septiembre. En el Líbano las casas de los cristianos se adornan con una cruz iluminada en este día. Es una forma de profesar públicamente la fe. Siempre me llamó la atención de esta bella costumbre. Jesús rescató a la humanidad con su muerte en cruz y por su resurrección. Texto: Hna. María Nuria Gaza.


Un e-mail

12.09.18 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

E-mail¡Qué bueno es, y qué agradable, que los hermanos convivan en armonía! (Salmo 133,3). El estar inmerso en la tecnología, la rapidez de la comunicación con sus grandes ventajas también nos lleva a una velocidad donde todo parece inmediato. Estaba pensando en alguien y de repente caí en la cuenta que hacía mucho tiempo que no le había escrito un e-mail con sustancia, así lo llamo. Claro que utilizo asiduamente el correo y más con temas laborales pero hacía tiempo que no escribía pensando en alguien y compartiendo. Para ello hay que tomarse tiempo, pararse, pensar en el otro. Es cierto que el envío será rápido pero llevará otra impronta, tendrá un mensaje más personal y concreto.

En el grupo de wassapp de la familia, un familiar decidió un buen día, salirse de dicho grupo de buen rollo, pidiendo que nadie se molestara y dijo que no podía estar pendiente todo el día de un montón de mensajes y si alguien quería algo más personal pues ya sabíamos donde localizarle. Es respetable su decisión y para los que decidimos continuar en el grupo pero también es cierto que cuando llega su cumpleaños u otra fecha importante en su vida, ahora hay una llamada de teléfono, hay una comunicación, nos escuchamos la voz y nos preguntamos cómo nos va la vida, etc…, hay algo más, es tomarse el tiempo con y para el otro.

>> Sigue...


Pasar de la admiración al odio

10.09.18 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

BañeraEn la sinagoga de Nazaret Jesús lee el pasaje de Isaías: “El espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido. Me ha enviado para dar la buena noticia a los pobres…” (61, 1ss). Todos los oyentes, sus conciudadanos, estaban admirados de las palabras que salían de su boca. Pero como Jesús dijo, nadie es buen profeta en su tierra. Y les pone ejemplos bien claros de sus actitudes internas, pasan de la admiración al odio, lo quieren despeñar.

Fácilmente esto nos puede ocurrir a nosotros. Cuando nuestro interlocutor está de acuerdo con nuestras ideas, todo va sobre ruedas. Pero si luego su discurso va por derroteros que no son los nuestros, ya no son elogios los que van dirigidos a él, arranca una fuerte discusión. O bien, ignoramos todo lo positivo de su discurso o nos enzarzamos a desmentir sus ideas o lo que es peor, guardamos en nuestro interior una fuerte aversión sobre el mismo.

Nos cuesta mucho hacer una distinción entre lo positivo y lo negativo. Echamos el agua junto con el niño que hemos bañado.¡Cuánto nos cuesta ser ecuánimes! Este Evangelio de Lucas (4,16-30) con las reacciones de los oyentes de Jesús en la sinagoga de Nazaret puede ayudarnos a corregir nuestras actitudes. Texto: Hermana María Nuria Gaza.


¿Cuándo me escuchas?

07.09.18 | 08:00. Archivado en Oración

Escuchar-a-DiosEscuchaba a un sacerdote decir que en este mundo nuestro de la aceleración, donde incluso a veces nos decimos: “ya nos veremos, ahora no tengo tiempo…”; también de la acumulación por la cantidad de información que recibimos, no tenemos tiempo para Dios.

¿Cuándo me escuchas? ¡Para y Escucha! Eso es lo que nos pide. Esta es la pregunta que Dios me hace hoy y que nos puede a hacer a cada uno en cualquier momento. Es cierto que en el día a día hay tiempo para muchas cosas pero a veces el tiempo para Dios pasa rápidamente o bien no tiene el sosiego necesario para Él, para escucharle, para vivir el encuentro.

>> Sigue...


La Encarnación

05.09.18 | 08:00. Archivado en María

La EncarnaciónEn el rezo del rosario evocamos en el primer misterio de gozo, la Encarnación del Hijo de Dios en el seno de la Virgen María (Lu 1,26-38). Misterio de gozo para la humanidad, Dios se hace hombre para redimirla. Pero, ¿hemos pensado lo que supuso para esta doncella de Nazaret este misterio? María, joven virgen prometida con José, iban a formar un hogar, un hogar seguramente humilde pero en el que iba a reinar el amor a Dios, lo primero, pero también el amor entre la pareja. Para ser felices no es necesario poseer grandes fortunas porque la gran fortuna es que reine el amor entre ambos.

José, el carpintero, el que acude a reparar los desperfectos, un oficio al servicio de los habitantes de la aldea de Nazaret. Y de repente Dios irrumpe en la vida de María y cambia todos sus planes al responder sí al querer de Dios. Iba a ser una madre soltera con lo que conllevaba esta situación: Ser lapidada y para José, su prometida infiel al amor prometido. María guarda silencio, los evangelios no comentan nada al respecto. Ella corre en ayuda de su prima Isabel que en su avanzada edad espera un hijo y seguramente requiere la ayuda de su joven prima. Pero Dios no deja tirados a sus fieles. José tiene un sueño que le saca de dudas: El hijo que María lleva en sus entrañas es obra del Espíritu Santo. José queda libre de sus temores y acoge a María en su casa (Ma 1,18-25). Texto: Hna. María Nuria Gaza.


En buena compañía

03.09.18 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

Compañia

“…Hay, en el ser humano, un ansia profunda de encuentro, de cercanía, de intimidad y pertenencia. Ser persona es ser en relación. Esas relaciones nos definen y nos sostienen. Nadie se entiende a sí mismo sin trazar alrededor un mapa de nombres y afectos….; Hay relaciones que, sencillamente, no colman nuestra necesidad de encuentro y pertenencia. Pero hay otras que sí. Quizás sean un círculo más restringido en la propia vida, pero, quien más, quien menos, todos tenemos algunos nombres grabados a fuego en nuestra historia…” (Bailar con la soledad. José María Rodríguez Olaizola, SJ).

Es bien cierto que tenemos algunos nombres grabados a fuego en nuestra vida, que forman parte de nosotros mismos, esas personas que colman la necesidad de encuentro y pertenencia. Hace poco celebré mi cumpleaños y pude quedar en distintos momentos con algunas personas, unas que veo más a menudo y otras que hacía tiempo que no, pero se hicieron presentes. Puedes quedar para tomar un café, dar un paseo… esos encuentros a niveles muy distintos por el tipo de relación me lleva a dar gracias por esas personas que forman parte de mi vida y especialmente por las que sé que son un apoyo importante y me dan siempre un plus. Sí, ese plus de estar con alguien compartiendo gratuitamente, donde te enriqueces mutuamente, puedes hablar sencillamente con confianza y eso no siempre es fácil pero sí que es fruto de un camino recorrido juntas, donde las dos partes aportan, donde se está en los buenos momentos pero donde sabes con certeza que está cuando la vida cuesta, cuando no todo va de cara pero ahí tienes una mano amiga de verdad.

Que mejor regalo que sentarte junto a alguien con quien puedes gustar de su presencia, mirarte a los ojos y saber que estas para lo que haga falta. Hago una mirada y percibo unas muy buenas amistades, un regalo de Dios, unos lazos para seguir cuidando, cultivando. Recibí algunos regalos materiales y claro está que da gusto, pero aunque suene a tópico y no lo es, el verdadero regalo sabemos que está en lo más sencillo y ahí está el poderte dar un abrazo con las personas que forman parte de tu propia historia, que llevas en el corazón, que quieres. Gustar de un café en buena compañía te deja el buen gusto de la amistad compartida. Esos momentos de gratuidad, van calando en nuestro corazón, van ensanchando el espacio para la gente con la que de verdad vale la pena compartir el tiempo y hablar de aquello que solo el corazón saca a relucir cuando se siente cómodo con el otro. No hay prisas cuando la presencia del otro es un regalo. Texto: Hna. Ana Isabel Pérez.


Domingo, 18 de noviembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Septiembre 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930