Mi vocación

Una confidencia emocionante

27.12.17 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

dar-la-manoHace años en Rieti, Italia, al visitar los lugares franciscanos, tuvimos un diálogo con un apuesto joven que nos guió con interés en el lugar. Allí había una comunidad franciscana que se ocupaba de un grupo de drogadictos en recuperación. Era muy interesante escuchar a este hombre por el énfasis que ponía en lo que hacían con el grupo de muchachos. Los orientaban principalmente al cuidado de la tierra, les daba resultado ocuparlos en la agricultura.

Entre nuestro grupo, había una religiosa colombiana, él nos dijo que conocía Bogotá porque en sus viajes a América había ido varias veces a la capital de Colombia. Nos comentó que él era capitán de barco y que en un momento de su vida cayó en la droga: “Yo fui drogadicto”, expresó con toda sencillez. Todas nos quedamos un tanto sorprendidas y él continuó que ya estaba recuperado y que se quedó con la pequeña comunidad franciscana para colaborar con ellos. Debía ser un estímulo para el grupo de drogadictos acogidos. Fue una conversación que no he olvidado, a pesar de los años transcurridos. Esto me ha ayudado a pensar y orar en el gran número de jóvenes que caen en esta terrible plaga.

Con un grupo de catequistas unos padres que tenían un hijo drogadicto contaron a los demás padres la experiencia con su hijo. Decían que tenían que tener mucha paciencia con él y que a pesar de todo era su hijo, no le podían negar su cariño porque es lo que más necesitaba. La bondad en toda ocasión es el mejor remedio, no lo olvidemos nunca. Texto: Hna. María Nuria Gaza.


Hijos de una misma familia

25.12.17 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

Navidad 2017

Las guerras han separado muchas veces a familias, al repartir un país en dos o más partes, como ocurrió en el Kurdistán, en Alemania, en el Vietnam y otros. Un fraile dominico vietnamita comenta como a causa de estas divisiones su familia vivió separada por las fronteras trazadas en su país, con el dolor que esto supuso. Destaca la dicha que representa poder vivir la familia unida a padres, abuelos, hermanos…

Con frecuencia, los que no hemos conocido la desgracia de esta separación no sabemos apreciar lo que representa vivir la familia unida, poderse encontrar y celebrar juntos los acontecimientos familiares, especialmente cuando celebramos fiestas como Navidad. No importa lo mucho o poco que haya en la mesa mientras abunde el cariño.

El nacimiento de Jesús representa para el rey Herodes un peligro para su reino a tal punto que decide hacer exterminar gran número de niños sin pensar en el dolor de sus madres y familiares. ¡Si este cruel hombre hubiera comprendido que Jesús venía a reinar pero no como él imaginaba, sino para reinar en el amor! Jesús viene a este mundo para unir no para dispersar. Pero esto que parece tan simple no lo es para muchos que quieren borrar el Reino de paz y amor a toda costa. En esta fiesta tengamos presentes y oremos por todos aquellos que se verán privados de la compañía de los suyos, por los enfermos, por los que carecen de hogar. ¡FELIZ NAVIDAD! Texto: Hna. María Nuria Gaza.


¿Quiénes corren a adorar a Jesús?

22.12.17 | 08:00. Archivado en Adviento

belenLos que nos creemos gente bien, en Noche Buena somos los que tenemos que situarnos los últimos de la cola para ir a adorar al Recién Nacido. En la noche de Navidad son los pastores, marginados de la sociedad de Israel, los primeros que corren al oír la invitación de los ángeles, a adorar al Niño Dios. Ahí se cumple lo que Jesús dijo que los últimos serían los primeros en su Reino.

En el portal de Belén no encontramos ni a sabios ni a poderosos, ni a los teólogos de la época; claro está, que allí están bien presentes José y María, que llenos de admiración contemplan al recién nacido. Tampoco ellos se creían ser los mejores, sólo eran dos personas que humildemente aceptaron lo que Dios les pedía y que cambió por completo sus planes.

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Cuando nos visite el astro de lo alto

20.12.17 | 08:00. Archivado en Adviento

PequeñezCuando nos visite el Astro que viene de lo alto, si dejamos penetrar su luz, todo cambiará en nuestra vida. Esto es lo que le ocurrió a Zacarías, padre de Juan el Bautista, al nacimiento de su hijo comprendió lo que le había parecido imposible cuando el ángel le anunció que iba a tener un hijo. Le parecía insólito que en su avanzada edad y la de su esposa iban a concebir un hijo. Y sin embargo el querer de Dios no es como el de los hombres, para Dios nada es imposible.

Cuantas veces no nos hemos dicho no puedo, es imposible, no soy capaz. Pero en estas circunstancias hemos contado con nuestras fuerzas humanas muy limitadas. Pero lo que es imposible para el hombre no lo es para Dios. Y fue así que a pesar de su edad Zacarías e Isabel fueron padres de un hijo que iba a preparar el camino del Mesías. Adviento, tiempo propicio para abrir las puertas de nuestro corazón al querer de Dios.

Actualmente él quiere que nosotros colaboremos a su obra de evangelización. Nuestras fuerzas pueden ser pequeñas pero con nuestra pequeñez hará grandes cosas.
Texto: Hna. María Nuria Gaza.


Un rey nacido en la humildad

18.12.17 | 08:00. Archivado en Adviento

NavidadJesús viene al mundo en la más profunda humildad. ¡Sin más calefacción que la del buey y la mula! En un portal abierto en el que es fácil entrar y salir, no hay que llamar a la puerta para entrar. Allí no había puertas que se cerraban al pedir alojamiento.

Seguro que San José adecentó lo mejor posible la estancia para dar acogida al hijo de María. Y en medio del silencio de la noche vino Dios al mundo hecho un niño que llora, que tiene frío. María como mujer previsora y hacendosa tenía preparado todo lo necesario para el recién nacido. Los pastores acuden a ver lo que les ha contado el ángel: “Encontrareis al niño envuelto en pañales y recostado en un pesebre” (Lu 2,12).

¿Y este niño es un rey? Los reyes nacen en palacios no en un establo. Los sencillos y los humildes saben reconocer lo que han oído y visto. Ante la cercanía de Navidad, ¿Cómo preparo yo mi estancia interior para recibir al Dios encarnado? Texto: Hna. María Nuria Gaza.


Compasión

15.12.17 | 08:00. Archivado en Santos

DominicosEn la parábola del buen samaritano, narrada en el evangelio de Lucas 10, 29-37, Jesús pone de relieve quien practica la compasión. Este hombre no se pregunta qué tipo de persona es la que se encuentra mal herida en su camino, ni si es judío o pagano no, él ve un herido grave, a los que el sacerdote y el levita han visto pero han pasado de largo. Este samaritano, mal visto por los buenos judíos, es el que se acerca, cura sus heridas, monta en su propia cabalgadura, le lleva al mesón, paga su estancia y se compromete a su regreso a pagar lo que gaste de más. Este hombre ha practicado la compasión como el Padre del cielo es compasivo, como Jesús se compadeció con mucha frecuencia ante la dolencia de los hombres sin mirar su condición social ni su religión.

La verdadera compasión brota del corazón humano ante la desgracia ajena. Compasión significa: padecer con. Desde muy joven admiré la figura de Santo Domingo de Guzmán, que siendo estudiante vendió sus libros pues se dijo que no quería estudiar sobre pieles muertas cuando muchos hombres morían de hambre. La compasión de Domingo fue una característica de este santo castellano que en sus noches de oración, en la soledad de la iglesia, exclamaba intercediendo por los descarriados: “Dios mío, ¿qué será de los pobres pecadores?”. Así que los dominicos y dominicas tenemos que ser compasivos ante las aflicciones de nuestro mundo, tan desgarrado, a ejemplo de Domingo de Guzmán. Texto: Hna. María Nuria Gaza.


Jesús, luz del mundo

13.12.17 | 08:00. Archivado en Adviento

Jesús“En él estaba la vida y la vida era la luz del mundo. Esta luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no han podido apagarla” (Jn 1, 4-5). Estas son palabras que encierra el prólogo del evangelio de San Juan.

El tiempo de Adviento nos invita a preparar la venida del Niño Dios como luz de las naciones, de todas las naciones. Luz que ilumina nuestros momentos oscuros. Cuando estamos en la penumbra, una pequeña lucecita por diminuta que sea nos alienta para continuar nuestra andadura hacia Navidad, en la que celebraremos su venida entre los hombres en medio de un ambiente pobre materialmente pero, en el que el amor era la gran riqueza. Ante todo el amor del Padre que nos ha entregado su Hijo único, el amor de sus padres y de los pastores que acuden emocionados para adorar al salvador que es el Mesías, el Señor, que los ángeles les han anunciado.

Un salvador no sólo para los presentes en el portal de Belén sino para todos los hombres. Misterio de amor, el Dios encarnado. Texto: Hna. María Nuria Gaza.


Juan Bautista, el vidente

11.12.17 | 08:00. Archivado en Adviento

Juan BautistaJuan Bautista, primo de Jesús, es citado por los cuatro evangelios. Nos lo narran como un hombre austero, que predica a orillas del río Jordán. Algunos de los que acudían a oírle se preguntaban si él no sería el Mesías esperado, pero el amante de la verdad y muy humilde dijo: “Él es más poderoso que yo, que ni siquiera merezco desatarle la correa de sus sandalias”.

Cuando Jesús acude a hacerse bautizar por Juan, éste exclama: “Mirad, este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. También declaró Juan, “A él me refería yo cuando dije: Después de mi viene uno que es más importante que yo, porque existía antes que yo”. He aquí que Jesús acude a orillas del Jordán, y se pone en la hilera de los que van a bautizarse. Al llegar su turno Juan no quiere bautizarle: “Yo tendría que ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?”.

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Hacer memoria de la bondad misericordiosa de Dios

08.12.17 | 08:00. Archivado en María

InmaculadaCuando María, la madre de Jesús, corre hacia la casa de su prima Elisabeth, al encontrarse las dos primas, María canta un himno que hace memoria de la bondad misericordiosa de Dios Padre hacia su pueblo. Dios se acordó en tiempos pretéritos de la esclavitud de su pueblo, el pueblo que él se escogió como propiedad. No por ser poderoso sino por esclavo. Dios no quiere al hombre sometido sino al hombre libre. Este gran don que el Creador, regaló a nuestro padre Adán. Libertad que hay que saber gestionar con justicia para no encontrarse con sorpresas indeseadas.

Y es justo saber reconocer todo lo que Dios nos da en cada momento de nuestra vida, aún aquello que en un primer momento no nos parece tan bueno, en los que tenemos baja la moral, pero que al mirar con cierta distancia reconocemos que fue un bien. Para el cristiano es esencial saber dar gracias, es lo que dice el refrán: "es de buen nacido ser agradecido". Esto nos lo repite el Papa Francisco a saciedad.

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Una mirada profunda

06.12.17 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

ayudarEra la hora del comedor y con los pequeños el tiempo se hace más intenso, requieren de más atención y hay días en los que se va deprisa. En un momento dado, captó mi atención un niño con su cabeza agachada y un rostro serio, muy serio para lo que acostumbro a verle. Me acerqué y le dije: ¿Qué te pasa?... silencio...¿estás enfadado? SÍ... ¿por qué?... le habían regañado porque estaba ayudando a dar de comer a una niña y eso en su corta edad, le llevó a enfadarse.

A veces no podemos dejar pasar cosas que nos parece que no tienen importancia pero de las que se puede sacar una buena lectura. La persona que le llamó la atención, no se percató del hecho en sí, sino de que él no comía. En ese caso, aunque parezca simple o algo sin importancia, es cierto que “lo esencial fue invisible a los ojos”, “lo esencial se nos escapó de nuestra mirada”, a veces, pequeños gestos nos hablan y nos enseñan mucho. Cogí al niño y lo miré, sus ojos estaban casi en lágrimas y no era una tontería, era su realidad en ese momento. Hubo que consolarlo.

Esa mirada me llegó al alma, me conmovió, ¡cuánta ternura, cuánta transparencia y limpieza de corazón! Ojalá a lo largo de su vida sean muchos los gestos de ayuda hacia el otro, de salir de uno mismo y atender a una necesidad mayor que la de nuestro propio yo. El tiempo se paró en aquella pequeña acción, que tocó el corazón de quien estaba haciendo el bien. Hubo un diálogo para intentar hacerle ver que sí que había hecho bien y esa sonrisa tragándose las lágrimas habla de la ternura, del amor que ve más allá.

Señor, ayúdanos a ver tu rostro en tantos pequeños gestos de cada día donde te haces presente, y en cada esquina, como encontramos en esta oración: “Tu rostro en cada esquina”.

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El misterio de la debilidad

04.12.17 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

DébilMe llama mucho la atención cuando San Pablo nos dice “porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”. Son palabras preciosas, porque así es la realidad, aunque a su vez no dejan de parecer un tanto confusas. Estamos acostumbrados a decir simplemente que “soy sensible” o “no puedo con eso”, pero la verdad es que somos capaces de mucho más y se aprecia cuando nos toca vivir una situación determinada.

San Pablo siempre habla desde la fuerza, la entrega, el no rendirse… lo hace con mucha energía; y con esas palabras lo demuestra, porque nos está diciendo que aun cuando nos sintamos débiles podemos seguir dando una respuesta firme y desde la fortaleza.

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Caminar vigilantes

01.12.17 | 08:00. Archivado en Adviento

caminoJesús recorrió los caminos de Palestina. Ahora a nosotros nos toca recorrer el nuestro. Unos tienen un largo camino antes de llegar al termino del mismo, otros lo tienen corto. Lo importante no es que sea largo o corto, lo importante es cómo lo recorremos y al final del mismo se nos preguntará: ¿Qué has hecho durante su recorrido, cómo lo has hecho con brío y despierto o medio somnoliento?

Durante el camino hay que estar en vela, muy vigilantes, porque el enemigo puede aparecer de un momento a otro. En el camino hay con seguridad baches que tenemos que sortear; si no vamos con los ojos bien abiertos podemos tropezar. Tenemos que pedir al Señor que no nos apartemos de su camino porque él nos lo tiene señalado y querer salir de su camino es ir a la ruina. La pregunta que hacía este gran profeta que fue Isaías, al Señor era: “¿Por qué, Señor, haces que nos desviemos de tus caminos y endureces nuestros corazones para que no te respetemos? Cambia ya, por amor a tus siervos y a las tribus que te pertenecen” (63,17). Forma un tanto atrevida de presentarse al Señor como si él fuera el culpable de los errores del pueblo. En realidad, era la gran confianza del profeta hacia Dios que le hacía expresarse de esta forma.

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Martes, 11 de diciembre

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