Mi vocación

Los que vivís en la casa del Señor

30.09.16 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

BendecidEl salmo 133 es un corto poema con cierto aire de nostalgia de los peregrinos cuando emprendían el regreso a sus lugares de origen después de haber gozado en Jerusalén de los ritos del templo.

Los peregrinos sienten una sana envidia de los sacerdotes y levitas que permanecen en el santuario al servicio del culto: “Y ahora bendecid al Señor los que pasáis la noche en la casa del Señor” (v 1). De todos modos no parten del lugar sin la bendición que les imparte el sacerdote: “El Señor te bendiga desde Sión el que hizo cielo y tierra” (v 3).

Al escribir estas líneas me viene el recuerdo de lo que me contó un libanés que trabajaba en Arabia Saudí. Los domingos al llegar a su casa, después de la jornada de trabajo, cogía el libro de oraciones y se trasladaba en espíritu a la iglesia de su pueblo; de este modo seguía la liturgia maronita en un país en que estaba completamente prohibida toda expresión cristiana.

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En tus manos, mi vida

28.09.16 | 08:00. Archivado en María

Henry Ossawa Tanner, The Annunciation, 1898. Oil on canvas, 57" × 71½". Philadelphia Museum of Art.Es mucha la riqueza que tuve la gracia de vivir durante mis años en Tierra Santa, donde el Evangelio suena de otra manera. Me gusta y necesito volver “virtualmente”, desde mi mente y alma, a tantos lugares que mis pies pisaron y mi corazón gozó. Uno de los lugares santos que llevo en el corazón y que me envuelve en el silencio del misterio de Dios, es la Basílica de la Anunciación, en Nazaret. Allí, Dios irrumpió en la vida de María, y ella vivió la experiencia del encuentro con Dios. Estar en la gruta de la anunciación, vivir la eucaristía o rezar el rosario allí, son vivencias únicas y que echan el ancla en el corazón. Ese lugar te envuelve, te abraza y te lleva al encuentro con Dios. María vive la experiencia del misterio de Dios y su respuesta fue la de confiar, “Hágase”. Ella se deja inundar por la Gracia y se abre a los planes de Dios en su vida. Para mí, es un decirle a Dios: “En tus manos, mi vida” y desde ahí, me fío y camino. “Dijo María: He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra” (Lc 1,38) El silencio de la gruta nos lleva a María y Ella nos muestra el camino para acoger a Dios en nuestras vidas, con disponibilidad y entrega.

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Abrazados en la misericordia

26.09.16 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

- Sor Conchi García nos comparte su participación en el IX Congreso de Pastoral Penitenciaria

MisericordiaLos pasados días 16-18 de septiembre, tuvo lugar el IX Congreso de Pastoral Penitenciaria en el Escorial, Madrid, en el que participaron más de 300 personas de todos los rincones de España. El lema de este encuentro fue “Abrazados en la misericordia”, así lo anunció el obispo de Terrasa, José Ángel Saiz Meneses, encargado de la Pastoral Penitenciaria en la CEE.

Dicho lema quiso ser una experiencia de amor tanto para los internos como para todos los relacionados en esta pastoral. Es un deseo que los internos se sientan abrazados por la misericordia, pero también todos los que viven nuestra fe en la cárcel o en su entorno. El Papa quiere que los voluntarios, de manera especial, sean “más testigos del amor de Dios entre los hombres” (MV 3). La cárcel es el último eslabón de nuestra sociedad, pero allí también llega la misericordia de Dios. El papa Francisco dice que “misericordia es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro” (MV 2).

El esquema del Congreso abordó las tres áreas de la Pastoral Penitenciaria: Religiosa, Social y Jurídica. Contó con ponentes como Ángel Juste Castillejos, secretario general de Instituciones Penitenciarias, que afirmó que la Iglesia sigue una tradición fructífera que hoy día ha configurado el sistema penitenciario actual, por ello forma parte de la historia.

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José

23.09.16 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

JoséLa historia de José es una historia conmovedora de enemistad y magnanimidad entre hermanos. Una enemistad suscitada por la envidia. Jacob amaba a José, hijo en su ancianidad y de la esposa deseada por la cual tuvo que trabajar largos años. Sus hermanos no toleraban la ternura del padre hacia este hijo. ¡Hermanos y enemigos! No parece normal y sin embargo es una realidad que encontramos narrada en varias ocasiones en la Sagrada Escritura: Caín mata a su hermano Abel por envidia. Esaú y Jacob, hermanos gemelos, enfrentados por el derecho de primogenitura y en la vida corriente sucede otro tanto. Aún recuerdo una conversación que de niña sostuvieron mi madre y un primo suyo que se había enemistado con su hermano, el primo le dijo: “Hoy he visto a uno que había sido mi hermano”. A lo que ella le respondió: “Mal te pese toda la vida será tu hermano”. Esta frase quedó gravada en mi mente.

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Extenuado y agradecido

21.09.16 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

ConfioEl autor del salmo 69 es un hombre perseguido, cansado de sufrir, clama al Señor para que lo socorra en su aflicción: “Dios mío dígnate librarme. Señor, date prisa en socorrerme” (v 2).

Como los salmos son expresiones, oraciones, súplicas, de la época antes de Jesús en los que imperaba la ley del talión, “ojo por ojo”, el Señor Jesús vino a declarar que el primer mandamiento es amar a Dios y al prójimo sin que se pueda separar un mandamiento del otro. El salmista hijo de su tiempo desea para sus perseguidores toda clase de males: “Sufran una derrota ignominiosa los que me persiguen a muerte; vuelvan la espalda afrentados los que traman mi daño; que se retiren avergonzados los que se ríen de mí” (v 3-4).

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Jerusalén, Jerusalén

19.09.16 | 08:00. Archivado en Adviento

JerusalenEl salmo 121 es un canto a la ciudad santa de Jerusalén, cumbre de las emociones de todo peregrino israelita al vislumbrar la ciudad santa: “Ya están pisando nuestros pies tus umbrales Jerusalén” (v 2).

El poeta canta las excelencias de esta ciudad: “Jerusalén está fundada como ciudad bien compacta. En ella están los tribunales de justicia en el palacio de David” (vv 3 y 5). Ciertamente en ella administraba el rey la justicia, pero también en ella se cometieron graves injusticias: David hace matar a Urias para no ser descubierto de su adulterio. En ella condenaron a muerte a Jesús. Él antes de entrar a Jerusalén por última vez exclamó: “¡Jerusalén Jerusalén que matas a los profetas y apedreas a los mensajeros que Dios te envía! ¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos como la gallina reúne a sus polluelos bajo las alas, pero no quisisteis!” (Ma 23,37).

Pero también Jerusalén fue testigo de la resurrección de Jesús. Dios no es un Dios vengador sino un Dios de perdón y de paz. El salmista continua su canto diciendo: “Vivan seguros los que te aman, Haya paz dentro de tus muros, seguridad en tus palacios” (vv 6 y 7).

Pidamos al Señor que todos sus habitantes puedan vivir en paz. Texto: Hna. María Nuria Gaza.


Rabí

16.09.16 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

RabíMaestro es aquél que saca del interior de sus alumnos lo mejor que hay en ellos.

En el inicio de curso no está mal recordar el título que los contemporáneos daban a Jesús: Rabí, maestro. El pueblo reconocía en Jesús alguien que enseñaba con autoridad. No como los maestros de la ley que les gustaba ocupar los puestos de honor en las sinagogas y los mejores puestos en los banquetes. Jesús decía a los que le seguían: “Los maestros de la ley y los fariseos son los encargados de interpretar la ley de Moisés. Por lo tanto obedecedlos y haced lo que os digan pero no sigáis su ejemplo, porque dicen una cosa y hacen otra” (Ma 23,3).

Jesús por el contrario predicaba con el ejemplo, el más significativo de ellos es el que nos narra Juan en su evangelio cuando lava los pies de sus discípulos la noche en que iba a ser entregado: “Después de lavarles los pies, Jesús volvió a ponerse la ropa exterior, se sentó de nuevo en la mesa y les dijo: ¿Entendéis lo que he hecho? Vosotros me llamáis Maestro y Señor, y tenéis razón porque lo soy. Pues si yo el Maestro y Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros” (13, 13-15). Lavar los pies era la función de los siervos o de los esclavos. Jesús se hace pequeño, humilde y llevará el gesto de humillación hasta la muerte de cruz.

El buen maestro no se presentará ante sus alumnos con arrogancia sino con sencillez, como el que desea que los alumnos estén atentos a sus enseñanzas, y él está atento a sus alumnos. Es lo que decía Marie Poussepin, nuestra fundadora, a las hermanas que estaban destinadas a las escuelas: “Sed dulces sin debilidad, graves sin altivez, corregid sin cólera”. Texto: Hna. María Nuria Gaza.


La discreción

14.09.16 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

Anne LecuSor Anne Lécu, Dominica de la Presentación, de la provincia de Francia, en su libro “Tu as couvert ma honte”, Les Éditions du Cerf, 2016, comenta que uno de los acentos de las obras de misericordia es la discreción.

“La discreción en la vida cristiana es una dimensión esencial de la misericordia… Para el hombre de la Biblia, el pecado es la acusación, es la revelación de la desnudez del hombre. En el Evangelio, Jesús no hace jamás preguntas a los que vienen a su encuentro. Los acoge tal como son, allí donde están. Si el pecado de Adán reside en el deseo de meter la nariz en el conocimiento del bien y del mal, en el mismo momento en que Dios mismo cierra los ojos sobre la falta; la discreción es una de las virtudes más esenciales para el que quiere vivir el evangelio. La discreción nos enseña en primer lugar a cerrar los ojos sobre todo aquello que no tenemos porque conocer. No debemos juzgar la fe de los demás, ni su esperanza ni su amor”.

¡Qué gran verdad! Y cuantos problemas nos evitaríamos. Saber callar, saber respetar los silencios del otro. Ser discretos ante los silencios de nuestro interlocutor. Quien tiene el valor de la discreción es capaz de guardar los secretos ajenos, al contrario del indiscreto que se atreve a proclamar lo que se tendría que guardar en absoluto silencio. Texto: Hna. María Nuria Gaza.


Necesidad de la oración

12.09.16 | 08:00. Archivado en Oración

OrarUna vez preguntaron a San Vicente de Paúl sobre el tiempo que se debía consagrar a la oración, a lo cual respondió: “Es bueno de dedicarle una hora, excepto cuando estamos muy ocupados y que uno no tiene tiempo, en este caso dos horas son necesarias”. Esta respuesta es contraria a lo que nosotros acostumbramos a hacer. Si tenemos muchas cosas para hacer en la jornada estamos tentados de recortar el tiempo dedicado a estar con el Señor: “Señor, tengo tantas cosas para hacer hoy, mañana ya estaré más tiempo contigo”, esto es lo que suelo hacer en estos casos. Con todo el recuerdo de la frase de este gran santo es para mí de una buena ayuda. Y me lleva a lo que dijo Jesús: “Sin mí no podéis hacer nada” (Jn 15,5). Porque si tengo muchas cosas para hacer, necesito tener la cabeza clara y el que me puede guiar no es otro que el Espíritu Santo. Hay que saber distinguir lo urgente de lo esencial.

Tampoco puedo escudarme en que el Señor ya me sacará de apuros y yo me tome las tareas a realizar con ligereza, no, es aquello del refrán “a Dios rogando y con el mazo dando”. Cuando pienso que yo soy todopoderoso mal ando y no recogeré de mi trabajo el fruto deseado, ni seré la salvación del mundo. El mundo ya lo ha salvado Jesús con su muerte y resurrección. “Nosotros somos unos pobres siervos que no hemos hecho más que lo que teníamos que hacer” (Lu 17, 10). Texto: Hna. María Nuria Gaza.


El camino

09.09.16 | 08:00. Archivado en Fe

CaminoLa Biblia contiene muchos relatos en los cuales sus personajes tienen que seguir un camino, el que Señor les indica. Abrahán sale de su tierra y sigue el camino que Dios le va a indicar: “Un día el Señor dijo a Abrahán, deja tu tierra, tus parientes y la casa de tu padre, para ir a la tierra que yo te mostraré” (Ge 12,1). Años más tarde Dios dijo a Abrahán: “Toma a tu único hijo, (Isaac) al que tanto amas, y vete a la tierra de Moria. Una vez allí ofrécelo en holocausto sobre el cerro que yo te mostraré… Al tercer día Abrahán alcanzó a ver el lugar desde lejos” (Ge 22, 3-4).

A través de la historia de este patriarca vemos como Yahvé indica siempre un salir, un desprenderse. Isaac dijo a Jacob, su hijo: “Vete a la casa de tu abuelo Betuel, y cásate allá con una de las hijas de tu tío Labán” (Ge.28, 2). De nuevo un salir de la tierra que le vio nacer para ir a otra tierra. Más tarde Jacob regreso a su patria tuvo doce hijos, entre ellos José hijo de su segunda esposa. Él tenía una predilección por este hijo y sus hermanos lo envidiaban hasta que tuvieron la ocasión de deshacerse de él vendiéndole a unos mercaderes que se dirigían a Egipto. De nuevo otro camino, esta vez hacia la esclavitud.

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Pilas cargadas

07.09.16 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

Nuevo cursoEl tiempo pasa rápido y ya el verano va llegando a su fin. Algunos hemos tenido el regalo de tener un tiempo de descanso, de estar con la familia, los amigos, la comunidad, etc.... Todo ello vivido en un ambiente más relajado, sosegado, de tranquilidad, en el que hemos cargado las pilas para reemprender nuevamente el trabajo allá donde estemos.

En estos días, al encontrarme con las personas con las que trabajo, la palabra que más he escuchado ha sido “con las pilas cargadas”. Se ha disfrutado de un tiempo para descansar y desconectar. Se nota en los rostros ese descanso y da alegría el volverse a ver. Se empieza a organizar el curso escolar, con ganas, con ilusiones, expectativas…nos ponemos en marcha. Un nuevo tiempo que nos deparará nuevas experiencias, encuentros, momentos alegres y quizás otros menos agradables pero en todo lo que vivimos día a día, hay Alguien que permanece a nuestro lado, en nuestra ruta. Dios está con nosotros, nos ayuda a llevar la mochila incluso cuando la carga nos parece demasiado pesada. Ojalá que lo reconozcamos en nuestra propia existencia, en nuestro día a día. “Conservad la presencia de Dios en todas vuestras acciones” (Marie Poussepin).

En el horizonte está todo aquello que iremos viviendo a lo largo del año, estamos abiertos a lo que vendrá incluso con sus sorpresas, pero Dios nos invita a vivirlo desde el Amor y sólo desde ahí puede permanecer cada caricia que humaniza el mundo.

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Haití no sale a flote

05.09.16 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

IsabelUna noticia triste: Han matado en Puerto Príncipe a una religiosa de Jesús María natural de Barcelona, Isabel Solà. Esta religiosa trabajaba en estrecha colaboración con nuestras hermanas en la clínica de mutilados a causa del terremoto que asoló Haití en el año 2010. Hace dos años que se inauguró para atender a las personas con problemas de amputación; las sillas de ruedas y las prótesis las proporcionaba ella.

Pero es que Haití no sale a flote. Es un mal endémico. Una de las causas es el gobierno tan débil que no hace frente al terrorismo. Me han contado las hermanas que además de atracos hay cantidad de violaciones. En estos últimos tiempos 51 religiosas han sido violadas. La seguridad es nula y hay que ir con mucho tiento para no ser atracado o cosas peores.

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Belleza de la creación

02.09.16 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

FirmamentoContemplar el firmamento estrellado invade nuestro espíritu de un sentimiento de pequeñez y de grandeza por el creador. El profeta Baruc con razón canta: “Las estrellas brillan en su puesto de guardia, llenas de alegría. Cuando él las llama, responden: ¡Aquí estamos! Y brillan alegres para su creador” (3,34-37).

Nuestro Dios es un Dios creador, y como dice el salmista lo que quiere lo hace. A diferencia de los ídolos babilónicos que tienen nariz y no huelen, tienen pies y no andan, Yahvé es Dios, el único Dios a quien la creación obedece por esto las estrellas, si él las llama responden: ¡Aquí estamos!

Baruc pone en guardia a los israelitas en su exilio que no teman a los dioses falsos; que confíen en el Dios verdadero que todo y haberlos castigado por sus infidelidades es un Dios misericordioso que los sacará de su destierro, regresarán a la tierra de donde fueron arrancados. Allí volverán a ofrecer sacrificios en el templo de Jerusalén al Dios único y verdadero. Podrán evocar con el autor del salmo ocho: “Cuando contemplo el cielo obra de tus dados, la luna y las estrellas que tú has creado, ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él, el ser humano para darle poder?” (v 4 y 5). Texto: Hna. María Nuria Gaza.


Sábado, 25 de noviembre

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