En la historia de la humanidad ha habido muchas revoluciones. Ninguna es tan importante como la revolución del amor que se basa en la fraternidad, en el saber pensar en el otro.
Cuando estuve en la India, hace muchos años, una de nuestras hermanas me contó lo que habían iniciado para combatir el hambre existente en el lugar: Entregaban una cabra a una familia cuando ésta tenía una cría se la debía entregar a las hermanas y cuando estaba crecida, ellas la entregaban a otra familia. De este modo ellos no acaparaban para enriquecerse sino que tenían que pensar en sus hermanos que sufrían el hambre que a ellos mismos les había acosado. De este modo sacaron de la miseria a varias familias. Nadie podía ser egoísta porque entonces se rompía la cadena de la solidaridad y se evitaba el egoísmo tan propio del ser humano.
Sábado, 2 de junio
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman
Religión Digital