Hay momentos en los que las cosas parecen más fáciles y agradables, en los que todo va transcurriendo con tanta normalidad que incluso parece merecerse. Diría que hay momentos en los que todo sale tal y como nos gustaría pero… cuando nos enfrentamos a otros un poquito más difíciles y contrariados siempre buscamos culpables, y lo cierto es que no siempre han de existir.
Aún ronda esa idea de “sino me lo merezco es un castigo”, y pienso que es un gran error, porque no merecemos… sino que se nos da, se nos ha regalado. Y por otra parte, hemos de aprender a no mirar siempre lo negativo y a asumir la vida tal y como es, con sus momentos buenos y sus momentos de dificultad porque todo ello es lo que va dando forma a la vida y a nosotros mismos.
Miraba la liturgia del domingo y pensaba en la actitud del pueblo de Israel, cuando salen de Egipto hacia la Tierra Prometida. Siempre se requiere un esfuerzo por nuestra parte, y hemos de vivir cada instante como una gracia. Aceptar nuestro momento es el camino para superarlo, sin duda. El pueblo de Israel decía a Moisés: “¿Nos has hecho salir de Egipto para hacernos morir de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?”.
Sábado, 2 de junio
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman
Religión Digital