Mi vocación

Un sencillo camino de santidad

09.03.11 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida

CaminoEn Bogotá conocí a una hermana ya mayor que respiraba por todos los poros paz, alegría y amor. Ejercía con mucho amor pequeños servicios apropiados a su edad. Estaba en la cocina de una comunidad muy grande, ella no andaba a entre los pucheros sino entre las verduras que se tenían que preparar o cosas del estilo.

Muchas veces llegaban en este lugar hermanas que regresaban cansadas de su misión, repartidores fatigados de trajinar pesos. Ella estaba atenta a toda persona que llegaba para decirles una palabra de aliento, ofrecerles un “tintito” (café), un vaso de fresquito, un algo. Pero lo importante para la gente que lo recibía no era tanto lo que les ofrecía como el cariño con que era ofrecido.

Cuando no había trabajo en la cocina se iba a echar una mano a la panadería donde también estaba una hermana mayor con una chica que hacían el pan para la casa y otras comunidades. Allí llegaba gentecita pobre del barrio y les daban pan para sus familias. Además de este sustento esencial, siempre se les decía una palabra amable, les preguntaban por los miembros de la familia.

>> Sigue...

1 comentario


Sábado, 2 de junio

BUSCAR

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Marzo 2011
LMXJVSD
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031   

Sindicación