Aunque estemos acostumbrados a escuchar siempre las mismas palabras y cosas nuestra actitud debería estar siempre abierta a acoger y a mirar con novedad e ilusión cada momento de nuestra vida.
El Señor confía en nosotros, y por supuesto cuando nos equivocamos estamos viviendo una nueva oportunidad para mejorar, cambiar y girar hacia otra dirección. No hablamos de perfección, porque si así fuese, jamás forjaríamos nuestro propio camino con la satisfacción de seguir creciendo.
Sábado, 2 de junio
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman
Religión Digital