Es rápido y fácil decir que no necesitamos nada ni a nadie, que nosotros solos nos bastamos para hacer frente y plantar cara a cualquier cosa o situación. Pero… ¿realmente es así? Pienso que estamos sujetos a demasiadas cosas en la vida como para que eso sea cierto. La pregunta que me hago en este momento es… ¿soy libre completamente? o ¿qué me hace ser libre?
Creo que lo que me hace completamente libre es la esperanza, es decir, vivir en esperanza, porque cuando nuestra esperanza es verdadera deja de un lado cualquier medio humano y visible. El que espera en Dios, confía en que Dios le lleve a experimentar y vivir algo que jamás puede conseguir de otra forma. Sólo cuando no deseamos las cosas del mundo por ellas mismas somos capaces de verlas tal cuales son, por eso las valoramos y apreciamos como nunca habíamos pensado. Todo ello pasa porque no dependemos exclusivamente de eso, sino que es algo se me da además. Jesús dijo “Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se os darán por añadidura” (Mt 6,33).
Sábado, 2 de junio
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman
Religión Digital