Los padres cuando sus hijos se acercan a la adolescencia empiezan a tener temores de cómo éstos se van a desenvolver en la vida y si sus hijos van a tomar el buen camino.
Su preocupación crece cuando por razones de estudio o trabajo los hijos tienen que dejar el hogar. Si son de ciudades pequeñas o pueblos su angustia crece cuando tienen que ir a las grandes ciudades. Por ello es tan importante que desde niños los hayan educado para la vida. No en una burbuja porque toda la vida no la podrán pasar en su interior como en las pompas de jabón porque éstas son efímeras y al romperse y encontrarse al aire libre les puede coger una pulmonía psicológica. Yo siempre les decía a los padres que venían a acompañar a sus hijas, en la residencia de una gran ciudad, y que a ellos les parecía que iban a abandonar a su hija en la pervertida Babilonia, que lo importante era que ellos hubieran educado a su hija en buenos principios y que hubieran dado buenos ejemplos en su vivir cotidiano. Éstos le ayudarían a saber elegir lo bueno.
Sábado, 2 de junio
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman
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