A cualquiera se nos ofrece siempre la posibilidad de elegir. Es esta una afirmación muy real, pero que en ocasiones teorizamos y nos parece que esta posibilidad sólo se da en momentos graves y decisivos en la vida de cada uno. Elegimos cada día desde el mismo momento de levantarnos hasta que acabada la jornada volvemos al descanso. Tener la posibilidad de elegir, es tener la seguridad de la libertad.
Con los mismos o similares elementos cada persona optamos por priorizar un aspecto u otro y así poco a poco vamos construyendo nuestro propio mundo, nuestras propias opciones ante el futuro, ante la vida. En cada familia, los padres saben dar a cada hijo las mismas posibilidades, la adecuada preparación para tener las “armas” que permiten hacer frente a la vida. Pero cada persona, cada hijo, vamos eligiendo aquello que nos parece mejor y así construimos la diversidad entre unos y otros. Una diversidad que será sin duda fuente de experiencias personales.
Sábado, 2 de junio
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman
Religión Digital