El 14 de octubre de 1653 la familia Poussepin acogía en su seno a su primogénita. El mismo día de su nacimiento la bautizaron con el nombre de "Marie". Y en su larga vida fue una buena imitadora de su patrona, como María estuvo siempre atenta a las necesidades de los demás. Al escribir los “Reglamentos para su Comunidad” aconseja a sus hermanas que procuren “aumentar de día en día la devoción a la Santísima Virgen y que la mejor manera de honrarla es imitar las virtudes que ella practicó en un grado eminente”.
Hoy que celebramos una gran fiesta mariana y queremos tener en comunidad un recuerdo especial a lo que nos dijo nuestra Madre Fundadora, pidamos por su intercesión, estar siempre dispuestas a ejercer la caridad. Marie Poussepin nos repite que “la caridad debe ser el alma de la comunidad”. Texto: Hna. María Nuria Gaza.
Sábado, 2 de junio
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman
Religión Digital