La lectura de la contraportada de un periódico me ha llevado a la siguiente reflexión: Estábamos en una sociedad de consumo, pero la crisis mundial nos pone en guardia. ¿Es bueno consumir desproporcionadamente, pensamos en el coste de este consumo para tantos seres humanos, pensamos en las futuras generaciones?¿A qué nos conduce tener una magnifica mansión en el campo o la playa con piscina y no se cuantas cosas más? ¿Para qué tener unos coches que valen una fortuna y consumen una cantidad desmesurada de gasolina? Al fin y al cabo te llevan al mismo sitio que los coches utilitarios. Y a cuanta más potencia más contaminación, y al traste con el medio ambiente. Los que vengan detrás que se las arreglen. ¡Qué error querer deslumbrar con el tener más que con el ser más!
La Sagrada Escritura nos pone en guardia. Las riquezas de este mundo no nos servirán de nada cuando vayamos a la tumba. Lo que hay que atesorar son buenas obras porque el misericordioso alcanzará misericordia.
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman