En este momento los hijos de la Iglesia nos sentimos entristecidos y abochornados por los escándalos que estos días aparecen en los medios de comunicación social, por los sacerdotes que de tantos países aparecen en ellos. Ante estos acontecimientos tan dolorosos, algunos se sienten tentados a renunciar de nuestra madre, la Iglesia, de esta santa, católica y apostólica. ¿Es esta la forma correcta de actuar?
La Iglesia como tal es una cosa y los hijos que la formamos otra. La Iglesia la formamos todos los bautizados, hombres pecadores redimidos por la sangre de Cristo. Pero todos llevamos el estigma del pecado. Nadie puede esgrimir que no tiene pecado. ¿Reprobaremos a la madre cuando uno de los hijos actúa de forma reprobable? Esto no impide reconocer la atrocidad de los hechos: ¡aprovecharse de los inocentes! Las palabras de Jesús dicen con claridad: “Hay del que escandaliza a uno de estos pequeños”.
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman