Vamos teniendo noticias de Haití y del trabajo que nuestras hermanas realizan después del trágico terremoto. En la Plaine, un barrio de Puerto Príncipe, que no sufrió tantos desastres como el centro de la ciudad, había un centro de formación para jóvenes. Ahora este edificio se ha rehabilitado para hospital provisional y dispensario. Allí un equipo de médicos, enfermeras, entre las que se encuentran nuestras hermanas, y psicólogos, operan y atienden numerosos pacientes que acuden cada día.
Otra hermana continúa su trabajo en el hospital de niños enfermos de sida que quedó en pie. Ahí también se hace tratamiento psicológico. Una de las dos escuelas en que trabajaban nuestras hermanas y que no se derrumbó, los niños van más que para seguir el curso escolar, para hacer terapia de grupo. Los niños tienen mucho miedo de entrar en edificios. Hay que hacerles recuperar la confianza y sacarles los traumas que llevan dentro. Es un trabajo lento; poco a poco se van recuperando.
En medio de todos los problemas con que se topan diariamente, hay también escenas conmovedoras, llenas de gratitud y alegría. Contamos una:
Desde Barcelona estábamos preparando un cargamento de medicamentos, especialmente antibióticos, y material sanitario que pensábamos mandar a Republica Dominicana y desde allí las hermanas que tienen misiones en éste país, lo llevarían a Puerto Príncipe porque el aeropuerto es muy pequeño y está bloqueado por la ayuda humanitaria que llega de Estados Unidos y por los vuelos que llegan con personalidades.
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman