Aunque no nos parezca, o no lo expresemos de forma habitual la vida está tejida por los hilos de la fe y la esperanza y el resultado de este tejido es la caridad, el amor. Mantener el nivel nuestra esperanza no es siempre fácil. Quizás el ir y venir de cada día nos hace ver demasiado el hoy y porque es tan concreto, se debilita nuestra esperanza, perdemos la confianza de lograr aquello que aún no poseemos, pero hacia lo que caminamos.
Todos al pasar por momentos en que los que aumenta nuestra convicción de que el mundo, nuestro pequeño mundo va a cambiar, confiamos en que las cosas se modificaran, y todo andará por el camino más recto que anhelamos. Pero en cualquier momento, un incidente aunque sea pequeño, puede derrumbar nuestra fuente de esperanza, y de repente la meta nos parece mucho más alejada, más difícil de lograr.
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman