En el evangelio de San Juan aparece por tres veces el nombre de Nicodemo. Es un fariseo, dirigente de los judíos que va al encuentro de Jesús, de noche, por miedo a ser visto del resto de los fariseos. Debía estar intrigado por lo que se contaba de Jesús. Él quiere hablar con este Jesús que entusiasma al pueblo, quiere oír directamente lo que dice para hacerse una idea clara. Hay que recalcar que va de noche. La noche es oscura no se ve claro. Nicodemo tampoco ve claro lo que cuentan sobre este profeta. Va en busca de claridad.
Jesús le dice que para ver el reino de Dios hay que nacer de nuevo pero no como entiende Nicodemo que hay que entrar otra vez en el seno de la madre sino nacer de nuevo por el Espíritu. El capítulo tres de Juan no narra como terminó esta entrevista. Pero en todo caso una transformación se realizó en el interior de este fariseo que se acercó a la luz y esta luz iluminó su mente.
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman