En nuestra congregación, fundada en el siglo XVII en Francia, nos quedan poco textos de nuestra Fundadora, puesto que los episodios de la Revolución Francesa nos dejaron desprovistas de una parte escrita de nuestra historia. Sin embargo tenemos un texto bien rico que hace referencia a cuales deben ser los valores cristianos que debemos cultivar no sólo entre nosotras, sino también con los demás.
Me quiero referir hoy a un breve fragmento en el que se llama la atención de cada una para ser capaces de “no decir de las demás sino cosas buenas”. Creo que en nuestra sociedad tan fácil a la expresión oral nos falta a veces ese aspecto de prudencia y bondad. No decir de los demás sino cosas buenas, es lo mismo que evitar toda crítica destructiva o cualquier maledicencia, cualquier falso testimonio que puede ensombrecer la vida de los que tenemos cerca. No decir sino lo bueno de los demás es proponerse valorar lo positivo de cada persona, es no decir por detrás aquello que no somos capaces de repetir en presencia de la otra persona.
Jueves, 16 de febrero
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Religión Digital
José Arregi
Juan Fernandez Krohn
Francisco Margallo
Vicente Luis García
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes