Las cosas pueden emplearse para el bien o para el mal. Así sucede con la música. Unos la emplean como una terapia y otros la emplean para torturar. En este último caso es una tortura comenta, Chloe Davais, que no deja marcas. Parece increíble que la mente humana sea tan retorcida y busque todos los medios atacar a su propio semejante.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos y el Comité contra la Tortura de las Naciones Unidas, han dictado resoluciones para evitar esta práctica. Pero en la mayoría de los casos, la música se sigue empleando para denigrar, perturbar y torturar a los presos en nuestro tiempo. No es un sistema nuevo, ya desde la antigüedad se ha usado la música como método de tortura. La cantante americana Rosanne Cash advirtió: “La música nunca debería ser usada como una forma de tortura”.
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman