En las bodas de Caná, María, atenta al acontecer, se da cuenta de que falta vino y suplica a su Hijo que interceda por aquellos recién casados en apuros: “No tienen vino”. “Haced lo que Él os diga”. Estas dos cortas frases son suficientes para que Jesús haga su primer milagro.
En este cataclismo ocurrido en Haití, pidamos a María que estimule la ola de solidaridad en favor del pueblo haitiano.
Se necesitan muchos voluntarios para curar heridos y enfermos traumatizados por los hechos, para ocuparse de tantos niños en peligro de desaparición, para consolar y apoyar ancianos y muchas personas que han quedado solas.
Es necesaria la generosidad de todos para reconstruir este país. Dios no puede actuar sin nuestra participación. Jesús en el milagro de la multiplicación de los panes, quiso la colaboración de todos. ¿Cuantos panes y cuantos peces había en el descampado? Y por la amplitud de miras de los que tenían pan y unos pocos peces, comió todo el gentío.
De este mismo modo si todos compartimos, es decir “partir con”, este pueblo tan postrado por las desgracias naturales pero más por la avaricia de unos pocos, podrá levantarse de nuevo y mirar con esperanza el futuro. Es de desear que la comunidad internacional ayude a encontrar caminos de justicia para un pueblo que hace tantos años que vive aplastado bajo una injusticia tan desoladora. Texto: Hna. María Nuria Gaza.
GRACIAS A TODOS LOS QUE YA HABÉIS COLABORADO CON VUESTRA GENEROSIDAD, las Hermanas de Haití, las que han ido para ayudar, y todas, lo agradecemos de corazón.
Para ayudas: Dominicas de la Presentación.
Entidad bancaria: “La Caixa”.
Nº de cuenta:
2100 0832 62 0101192037. Barcelona
Jueves, 16 de febrero
Francisco Baena Calvo
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Religión Digital
José Arregi
Francisco Margallo
Juan Fernandez Krohn
Vicente Luis García
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya