Saber comunicar rectamente aquello que rectamente se sabe es un don que no todos tenemos. A veces somos o podemos parecer impositivos a la hora de compartir con los demás cuanto hemos aprendido en la vida. A veces cuanto hemos vivido puede convertirse en silencio en el presente. Imponer nuestra opinión, pretender llevar a los otros a compartir mis opiniones intereses y expresiones es algo que hacemos a veces tanto los mayores como los más jóvenes.
Unos pretendemos que nuestro saber es recto porque la experiencia pasada nos lo ha mostrado. Otros pretenden lo mismo, porque la fuerza de su juventud les acompaña. Tengamos o no conciencia de ello nos influenciamos en el vivir diario más de cuanto imaginamos. Los puntos de vista y los temas de conversación son expresión de nuestra vida tanto intelectual como espiritual. Aprender a medir nuestras palabras y gestos es un ejercicio que dura toda la vida.
Saber comunicar rectamente es una gracia, un don que deberíamos implorar y desear para poder construir un mundo en paz donde reine la comprensión, donde se manifieste el aprecio entre todos, donde no tuviéramos inconveniente de reconocer todo cuanto hay de bueno y recto en el saber de los demás.
El diálogo es una forma de reflexión que nos enriquece, que siempre añade algo más a nuestro saber y que puede ser un medio para conseguir entre todos una más profunda armonia. Texto: Hna. Carmen Solé.
Los comentarios para este post están cerrados.
Condiciones para que haya diálogo:
Que tengamos algo que decir.
Que queramos compartirlo con otra persona.
Que deseemos escuchar.
Que deseemos acercarnos a la verdad.
Que estemos dispuestos a descubrir nuestros errores.
Que seamos capaces de volver a empezar.
Que no creamos que reconocer los errores es una debilidad.
Que, a pesar de todo, sigamos creyendo que "hablando se entiende la gente".
¡¡¡CASI NADA...!!!
Aunque no participe en su blog, quiero informarla que lo leo, a cual artículo más interesante y auténtico, lo cual le agradezco. Un saludo
Viernes, 17 de febrero
Religión Digital
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
FCJE
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes