Adviento es por excelencia el tiempo de esperanza. Esperanza cristiana ante el nacimiento de Jesús, el Mesías que llegará para ofrecer a todos la salvación y la paz.
Una expresión habitual nos dice que “la esperanza es lo último que se pierde”, y sin embargo creo que a veces vivimos como si nos fallara la esperanza. La esperanza como actitud ante la vida, ante los acontecimientos que nos envuelven, ante las situaciones que nos llegan y que nos resultan incomprensibles: enfermedades, problemas familiares, dificultades económicas o laborales...
Decir, sólo de palabra que debemos conservar la esperanza puede ser relativamente fácil si no estamos implicados en aquello que nos significa sufrimiento, pero cuando carecemos de elementos para poder ayudar a los demás en la aceptación de la realidad sufriente, hablar de esperanza no es fácil.
Esperar es confiar en el querer y en actuar de Dios. Él nos da solamente aquello que nos conviene, aquello que nos ayuda a caminar hacia el encuentro definitivo con Él. Pero los hombres somos limitados y por tanto lo inmediato es casi lo único que cuenta. No podemos entender si no es con la mirada de la fe que el futuro llegará y que en este futuro alcanzaremos la plenitud ahora deseada y prometida.
Esperar es saber en Quién hemos puesto nuestra confianza, esperar es saber que Dios nos llevará a recoger el fruto de nuestra vida, de nuestro esfuerzo sin quedar limitados a nuestro hoy tan reducido, aunque nos sea tan importante. Después de etapas de esfuerzo y quizás de oscuridad, el Señor nos enviará su luz y su paz, nos llenará con su presencia y como los ángeles podremos entonar el Gloria también aquí en la tierra, en nuestra vida de ahora. Texto: Hna. Carmen Solé.
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Muchas gracias, igualmente. Una santa y feliz Navidad!!!!!´
Un abrazo de parte de todas.
Queridas hermanas, os transmito mis deseos de paz, de amor y de felicidad para estas fechas, y para tod el resto.
Un fuerte abrazo para todas.
Por cierto, que una de mis esperanzas es que permanezcáis siempre por ahí, para darnos fuerzas con vuestas oraciones.
Feliz Navidad.
Pues yo tengo la esperanza de que ZParo se acabe yendo con viento fresco, y que éste le arrastre hasta los confines de la tierra, donde pueda meditar sobre los terribles males con los que él mismito ha asolado a nuestro país (España, por supuesto)
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman