Adviento es por excelencia el tiempo de esperanza. Esperanza cristiana ante el nacimiento de Jesús, el Mesías que llegará para ofrecer a todos la salvación y la paz.
Una expresión habitual nos dice que “la esperanza es lo último que se pierde”, y sin embargo creo que a veces vivimos como si nos fallara la esperanza. La esperanza como actitud ante la vida, ante los acontecimientos que nos envuelven, ante las situaciones que nos llegan y que nos resultan incomprensibles: enfermedades, problemas familiares, dificultades económicas o laborales...
Decir, sólo de palabra que debemos conservar la esperanza puede ser relativamente fácil si no estamos implicados en aquello que nos significa sufrimiento, pero cuando carecemos de elementos para poder ayudar a los demás en la aceptación de la realidad sufriente, hablar de esperanza no es fácil.
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman