El cardenal Pironio decía:
“En los tiempos difíciles abunda el miedo, la tristeza, el desaliento. Entonces se multiplica la violencia. La violencia es signo del oscurecimiento de la verdad, del olvido de la justicia, de la pérdida del amor. Los periodos en que se multiplica la violencia son los más miserables y estériles. Revelan claramente que falta la fuerza del espíritu; por eso se la intenta sustituir con la imposición absurda de la fuerza”.
¡Cuánta razón tenía este santo varón! La violencia arrasa todo cuanto hay de bueno en la sociedad, y lo primero el don más sagrado: La vida.
La violencia además de la muerte, engendra tristeza, dolor, pobreza, hambre y todo cuan todo hay de negativo en este mundo. Malogra la tierra que el Señor creador entregó al hombre para que señoreara y cuidara.
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman