Estaba leyendo un libro de Thomas Merton, sobre espiritualidad, y hubo varias cosas que me llamaron la atención, entre ellas: “La contemplación es la más alta expresión de la vida intelectual y espiritual del hombre”. Esta frase me ha hecho reflexionar sobre la vida, el hombre, mi vida. Entiendo que la contemplación llega hasta lo más profundo del ser humano, allí donde ni él mismo ha llegado sin la mediación de esta contemplación. Aborda la vida intelectual… para ayudar a comprender un “poco” esa parte más humana; y llega hasta la vida espiritual que es la que da el empuje final para ese encuentro entre el tú y su yo.
La contemplación es “gratitud”… por todo (vida, conocimiento, ser), ya que te lleva a descubrir lo que hay en lo más profundo de tu ser, te abre la vida y te muestra que verdaderamente se puede “respirar” sin necesidad de una protección o mascarilla. Esta contemplación nos da el regalo de descubrir nuestro ser… es como hallar nuestros puntos más positivos, también los menos positivos… es… encontrar la “locura” de vivir.
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman