
Nos cruzamos cada día con personas de condiciones y de razas diversas, cada uno con su propio sentido de la vida, con sus desilusiones y con sus esperanzas, con sus sueños y sus desencantos. Cada persona vivimos en unas determinaciones concretas, familiares, físicas o económicas, espirituales, religiosas o morales, cada uno tenemos nuestra propia escala de valores a la que intentamos ajustar nuestra vida, nuestro hacer y nuestro obrar.
Hay personas a quienes parece que todo les va siempre bien, sus vidas, sus rostros reflejan casi siempre optimismo o alegría y transmiten paz y serenidad, otros en cambio parece que siempre les vaya todo por el camino de lo negativo, y reflejan angustia y tristeza. Los primeros encuentran en lo más profundo de su corazón la fuente de la esperanza que les mantiene vivos, descubriendo aun en aquello que puede parecer negativo la mano amorosa de Dios que les sostiene.
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman