Hay un canto espiritual negro, “Errante voy, soy peregrino”, que expone el deseo de un hombre de color fatigado al término de su andadura por esta tierra y expresa el deseo de su encuentro definitivo con Dios. La vida no le ha tratado demasiado bien. Ha tenido que trabajar duro, se ha sentido extranjero en su propio país, rechazado por el color de su piel.
Ahora ya en el término de su vida, ve la muerte como una liberación. Sabe que Dios le va ha recibir en sus brazos de Padre, podrá proclamar su último amén con plena libertad después de haber tenido que decir tantas veces amén a los que lo oprimían.
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman