Domingo de Guzmán, hombre castellano, nacido en plena Reconquista, se inició al estudio en Gumiel de Izán y más tarde en la incipiente universidad de Palencia y ya nunca le abandonará el deseo de profundizar en la Verdad.
Más tarde lo vemos formando parte del cabildo de Burgo de Osma y desde allí lo vemos acompañando a su obispo hacia los países escandinavos. Desde este momento, podemos hablar de Domingo como del hombre europeo, el andarín infatigable que recorre Europa de Norte a Sur con un ardor que le devora para dar a conocer a todos la Verdad. Esta Verdad que nos hace libres como comenta el Evangelio de San Juan (8,32).
Su viaje al Norte de Europa para acompañar a su obispo Diego, es el que le pone en contacto con la herejía que campa a sus anchas por el Sur de Francia y arrastra a un número muy importante de fieles a la herejía. Su pasión por la salvación de las almas, le lleva a discutir con el hospedero, hereje, que los aloja en Toulouse y pasa toda la noche con él hasta que le lleva con sus argumentos a la verdad de la fe católica.
Desde entonces su preocupación es arrancar las almas del error y busca con su obispo Diego una forma de predicar que convenza a la gente. En una conversación con los legados del papa, para combatir la herejía albigense, Diego declara: “Trabajad con más ardor que nunca a predicar dejando toda otra preocupación para cerrar la boca de los malvados, vivir lo que enseñamos, según el ejemplo del buen Maestro, presentarse en humildad, ir a pie, sin oro, ni dinero. En resumen imitar el estilo de la vida de los apóstoles”. En este punto y en muchos otros estaban de acuerdo estos dos hombres excepcionales que se unieron para una causa común: Dar a conocer la Verdad.
Oremos especialmente mañana, 8 de agosto, por la Orden de Predicadores para que el mismo ardor que devoraba a Domingo de Guzmán, lleve a los dominicos y dominicas, a predicar a tantos hombres y mujeres de nuestro mundo que buscan a tientas la Verdad. En un mundo en el cual se falsifica la verdad hasta crear una cultura de la mentira. En un mundo que como Pilatos pregunta: “¿Y qué es la Verdad?”. Texto: Hna. María Nuria Gaza.
Viernes, 17 de febrero
Rodrigo del Pozo Fernández
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Teresa Forcades i Vila
Francisco Baena Calvo
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Religión Digital
José Arregi
Francisco Margallo