Cuando salgo a primera hora de la mañana a la calle, aproximadamente a las 7 horas en busca del pan, suelo cruzarme casi siempre con las mismas personas, mayores o jóvenes. Es fácil adivinar por el semblante y por la forma de caminar si uno empieza o termina el día, unos van de cara a la nueva jornada, otros buscan poner el broche final a una noche de fiesta que termina a esas horas. Los primeros andan con energías nuevas, los otros parecen haber agotado su resistencia.
Entre los que empezamos el día, cada uno se mueve en medio de su historia, de su ambiente y de su familia, cada uno iniciamos el hoy con nuevas metas pero en muchos aspectos el día nuevo es una continuación de cuanto ayer dejamos. En esta salida primera del día, me llaman la atención especialmente dos hombres jóvenes que siempre encuentro sonrientes y de buen humor, preparando lo que será su trabajo del día, organizando su jornada, abriendo su negocio.
Al verles expresivos y de buen talente, se convierten para mí en un ejemplo de cómo iniciar la jornada. Sin duda cada uno de ellos tiene sus preocupaciones, sus problemas, pero los dos se dirigen a su trabajo con un semblante que trasluce su deseo de que la jornada constituya un hito agradable para ellos mismos y para quienes se relacionarán con ellos.
Cuando llego a la casa les tengo presentes en mi oración, rezo por ellos y por sus familias, para que el Señor les conceda ver cumplidas sus aspiraciones, para que puedan seguir trabajando, sembrando, quizás sin darse ni cuenta, un ambiente agradable a su lado. Hna. Carmen Solé.
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Buenos días, hermanas.
Decía el padre de un amigo mío, que por la mañana, la gente va más "guapa", expresando con ello el dinamismo, la energía, y el optimismo que se respira al contacto del aire, cuando "abren las calles".
Para los creyentes, el agradecimiento a Dios, por el nuevo día, suele ser inmediato.
Pero aquellos que están cansados, o enfermos, o sus corazones han entrado en el desierto de la desesperanza, necesitan el estímulo vital de la sonrisa de los demás, de la oración por ellos, y de la mano tendida.
¿Qué os voy a contar a vosotras?.
Gracias por estar donde estáis.
Lunes, 13 de febrero
Pedro Tarquis
Mariano Fresnillo Poza
Josemari Lorenzo Amelibia
Juan Fernandez Krohn
Carlos Corral
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Isabel Gómez Acebo
Francisco Margallo