Después de un día lleno de cosas, se necesita parar, descansar y encontrar un momento de paz y tranquilidad para uno mismo. Es bueno, además de necesario, saber buscar esos momentos en los que te puedes llenar de fuerza y de reposo espiritual.
Miraba la liturgia, concretamente leía un pasaje del Génesis donde Dios le dijo a Abraham: “Sal de tu tierra y de la casa de tu padre, hacia la tierra que te mostraré”. Esta frase me ha llevado a pensar en el gesto de confianza que tuvo Abraham con el Señor, el momento en el que coge lo que tiene para salir de su casa…, ¡qué confianza la de Abraham!
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman