Acabamos de celebrar Navidad, fiesta que está llena de un sabor distinto para aquellos que celebramos desde la fe el Nacimiento de Jesús o para los que celebran una fiesta más, sin ninguna referencia religiosa, una fiesta cuyo verdadero sentido desconocen o quieren olvidar.
Pero en todos los casos la Navidad es una fiesta que se prepara con ilusión: jóvenes, niños y mayores, cada uno según sus posibilidades, cada uno según su modo, mirando de dar cumplimiento a los deseos y expectativas de aquellos que tenemos más cerca. Para otros la Navidad es una fiesta llena de melancolía o incluso de tristeza porque los sufrimientos que la vida ha ido dejando parecen revivir en estos días como una acumulación de recuerdos y añoranzas.
Me han gustado y me han hecho reflexionar unas líneas de un himno de la liturgia de Navidad porque creo que están llenas de un profundo sentido que va más allá de lo tan superficial que vivimos a veces:
Vendrá generoso colmando de bienes
al pobre y al triste,
vendrá pregonando la buena noticia
que anuncia su Reino.
Que de verdad la Buena Noticia nos llene de gozo en este fin de año a todos: al pobre y al que no lo es, al que está triste y al quien la vida le sonríe, para que todos nos demos cuenta de que más allá del hoy está siempre la presencia del Señor que nos acompaña. Texto: Hna. Carmen Solé i Suqué.
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman