En estos días casi finales del año litúrgico se nos proponen como lecturas de la celebración eucarística unos textos que cuando era joven me llamaban mucho la atención, pero no llegaba a comprenderlos ni a ver qué podían significar en mi vida.
Concretamente el texto de San Lucas en el capítulo 17 nos habla de unas gentes que no sabían darse cuenta de aquello que se avecinaba y por eso actuaban en los días que precedieron al diluvio, al castigo de Sodoma, como si nada pasase: comían, bebían, se casaban, compraban, vendían, sembraban, construían,... hasta el día en que entró Noé en el arca no se dieron cuenta, hasta que vino el diluvio y los arrastró a todos.
Este texto me lleva a pensar que especialmente los que ya somos mayores, pero aún nuestra vida no ha entrado en los achaques propios de la vejez, seguimos viviendo y actuando como si nada en nuestra vida fuera a caducar, hacemos la vida “normal” decimos, sin darnos cuenta que, esta “normalidad” no es la misma de un tiempo atrás.
Nos cuesta reconocer los cambios que se dan a nuestro alrededor, y las energías y valores que poseen los jóvenes. Para aquellos que no vivan conscientes de su situación también llegará el diluvio. Y las cosas entonces cambiarán de repente para ellos. Texto: Hna. Carmen Solé.
Domingo, 3 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman