
La grandeza de María estriba en su sí. Nada se lee en el Evangelio de su infancia, solamente los evangelios apócrifos con el deseo de saber más sobre esta extraordinaria criatura nos narran episodios de los primeros años de la que fue la hija de Joaquín y Ana. Son páginas que cuentan muchas cosas de esta gran criatura, pero por muy encantadoras que sean estas narraciones, la Iglesia las recoge sólo como tradición en minúscula.
Lo que realmente realza la Iglesia, en María, es su sí incondicional la aceptación a la voluntad de Dios sin poner ningún límite. Y nada puede asemejarnos más a ella que vivir lo mejor posible esta voluntad de Dios sobre cada uno de nosotros. Es un programa muy exigente pero también el que llena nuestro corazón de auténtica paz y la capacidad de transmitirla.
Guardo en el libro de la Oración de las Horas una estampa de la India: "María en oración". Su oración sube hacia Dios representada por el humo de las dos lamparitas, tan tradicionales en este simpático país oriental. La plegaria de esta joven doncella es agradable al Padre que la llena de la gracia cubriéndola con el Espíritu Santo. María acoge la voluntad de Dios con su “hágase en mí según tu palabra”. El acoger la Palabra, el Verbo que se encarna en sus entrañas, se representa en la imagen por la flor que tiene entre sus manos.
El día de la Asunción de María culmina su peregrinar en la tierra. Ha cumplido siempre y en cada momento de su vida la voluntad de Dios. Hoy más que nunca puede entonar al subir al cielo su Magnificat. Dichosos nosotros si escuchamos y cumplimos la voluntad del Padre a imitación de María. Texto: Hna. María Nuria Gaza.
Los comentarios para este post están cerrados.
Nadie ha leído jamás Lucas 11:27-28?
Mientras él decía estas cosas, aconteció que una mujer de entre la multitud levantó la voz y le dijo:
-¡Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos que mamaste!
Y él dijo:
-Más bien, bienaventurados son los que oyen la palabra de Dios y la guardan.
No elevemos a ningún altar a ningún ser humanos por favor...
"miles de ermitas pequeñitas,cobijan tu imagen,Señora.miles de jovenes llevan tu nombre bonito Maria.son muchas las cosas bonitas que hizo el poder del Señor.tu eres la flor mas bonita,la estrella que brilla mejor.!Ave Maria!
Tu eres la gloria de jerusalen.Tu la alegria de israel.Tu eres el orgullo de nuestro pueblo...
Mª Jesús, María Nuria, Pepe, me encanta llamar a María por su nombre.
La maravilla de María, en mi modesta opinión, estriba en su aceptación, por confianza y entrega, del destino que Dios había dispuesto para ella.
Después llegó el regalo de su hijo, Jesús, encomendándola como madre compartida con nosotros.
Quería llegar a esto último. María es el segundo regalo de Dios a la humanidad.
Hablar de María, es orar...
Hay que devolverle a Maria la fisonomia espiritual que le es propia, la evangélica,con toda su discreta presencia como participe en el plan de Dios que ni ella misma podía entender, aunque por encima de su comprensión estaba la confianza en Aquél que le pedía colaboración tan especial.
Hay mucho añadido sobre la figura de Maria que nos la desvirtúa. Las cosas de Dios siempre son misteriosamente sencillas.
María, a tus cuidados confío las necesidades de todas las familias, las alegrías de los niños, la ilusión de los jóvenes, los desvelos de los adultos,el dolor de los enfermos y el sereno atardecer de los ancianos.
En tus manos pongo la fatiga y el sudor de quienes trabajan con las suyas; la noble dedicación de quienes transmiten sus saberes, y el esfuerzo de los que aprende; la hermosa vocación de quienes con su ciencia y servicio alivian el dolor ajeno.
María, aumenta nuestra fe, consolida nuestra esperanza y aviva nuestra caridad.
Viernes, 17 de febrero
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Religión Digital
FCJE
Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes