Mi vocación

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23.07.08 | 08:00. Archivado en Jóvenes
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La XXIII Jornada Mundial de la Juventud que acaba de acontecer en Sydney llevaba por título “Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo y seréis mis testigos”(Hch 1,8). Son muchos los jóvenes que han tenido la suerte de vivirlo bien cerca del Papa y otros lo hemos vivido en la distancia física.

Unos días antes de irse para Sydney, una joven, me compartía su entusiasmo ante el encuentro, me decía que el viaje era como “una desconexión total de todo, es compartir directamente con Dios y que mejor con el Papa. Resumiendo, un chute de fe… cuando vuelva nos vemos y os comparto”. Esta amiga ya tuvo la suerte de vivir la anterior JMJ en Alemania, y desde aquél encuentro ha ido haciendo camino de fe, comprometiéndose en su vida como cristiana y eso es lo importante, ¡crecer en la fe!.

Quizás nos choque este lenguaje de “chute de fe” pero hay jóvenes que este verano han optado por “pasearse” e ir allí donde la Iglesia los convocaba. El Espíritu Santo ha estado en Sydney y ha dado fuerza a esos jóvenes que serán testigos. Han sido noticia unos días, ahora volverán al anonimato pero desde ahí, muchos seguirán haciendo camino en la fe, siguiendo al Señor en sus vidas, queriendo al Papa….ahora ya dejaron de ser noticia.

El fruto llegará allá donde se encuentren, quizás para algunos que no creen en estos encuentros, sea una movida de fe pasajera pero hay jóvenes que han estado en esa movida y les marcará; a otros ese “rollo” les seguirá conduciendo la vida porque han creído en “seréis mis testigos”. A otros la vida ya no les será igual, ¿saldrán vocaciones del encuentro? ¡Ojala! Creo que el Señor si ha susurrado al corazón para seguirle desde el sacerdocio o la vida consagrada a los jóvenes que han vivido estas jornadas.

Estos encuentros en la fe hacen mucho bien y hay quien les cambia la vida, a mí me pasó, no fue un encuentro multitudinario pero si que me marcó para siempre y no me ha ido tan mal, soy feliz. Activé el “on” de la llamada de Dios a seguirle en la vida consagrada y camino en la fe como Dominica de la Presentación.

“…Esta tarde, reunidos bajo este hermoso cielo nocturno, nuestros corazones y nuestras mentes se llenan de gratitud a Dios por el don de nuestra fe en la Trinidad. Recordemos a nuestros padres y abuelos, que han caminado a nuestro lado cuando todavía éramos niños y han sostenido nuestros primeros pasos en la fe. Ahora, después de muchos años, os habéis reunido como jóvenes adultos alrededor del Sucesor de Pedro. Me siento muy feliz de estar con vosotros. Invoquemos al Espíritu Santo: él es el autor de las obras de Dios (cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 741). Dejad que sus dones os moldeen. Al igual que la Iglesia comparte el mismo camino con toda la humanidad, vosotros estáis llamados a vivir los dones del Espíritu entre los altibajos de la vida cotidiana. Madurad vuestra fe a través de vuestros estudios, el trabajo, el deporte, la música, el arte. Sostenedla mediante la oración y alimentadla con los sacramentos, para ser así fuente de inspiración y de ayuda para cuantos os rodean. En definitiva, la vida, no es un simple acumular, y es mucho más que el simple éxito. Estar verdaderamente vivos es ser transformados desde el interior, estar abiertos a la fuerza del amor de Dios. Si acogéis la fuerza del Espíritu Santo, también vosotros podréis transformar vuestras familias, las comunidades y las naciones. Liberad estos dones. Que la sabiduría, la inteligencia, la fortaleza, la ciencia y la piedad sean los signos de vuestra grandeza.

Y ahora, mientras nos preparamos para adorar al Santísimo Sacramento en el silencio y en la espera, os repito las palabras que pronunció la beata Mary MacKillop cuando tenía precisamente veintiséis años: «Cree en todo lo que Dios te susurra en el corazón». Creed en él. Creed en la fuerza del Espíritu de amor.”

(Extracto del discurso del Santo Padre Benedicto XVI en la Vigilia con los Jóvenes. Hipódromo de Sándwich. Sábado 19 de julio de 2008)

Texto: Hna. Ana Isabel Pérez.

6 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por saruce 25.07.08 | 11:11

    Considero que las formas ayudan a entender el fondo, y no deben estar reñidos las unas con el otro.
    Hay una frase de BXVI que me ha encantado, y no me canso de leerla: "Estar vivos, es estar abiertos a la fuerza del amor de Dios".
    No está dirigida a los jóvenes, exclusivamente, sino a todos los creyentes.

    Es como un canto a la esperanza de vivir conscientemente, en el reino de Dios, aquí, en nuestro mundo.
    Me encandila ese "desmelene cristiano" de nuestro papa.
    Abrazos.

  • Comentario por MARTA 23.07.08 | 22:17

    Insisto en que utilizar la palabra "chute", para explicar lo que ocurre en los encuentros masivos de jovenes cristianos, es un desacierto y ademas un desproposito. Porque un chute, tal como lo entienden los jovenes, es algo que produce dos efectos:1) quita la libertad mientras dura el efecto;2) el efecto que engancha tiene una duración limitada(unas horas). Me temo que muchos piensen que este tipo de encuentros sirven para quitar la libertad y ademas su efecto placentero dure lo que dura el encuentro. Para mí la fe en Jesús es algo mucho más serio. Por lo demas, hay que tener mucho respeto con los drogadicto. Un saludo

  • Comentario por saruce 23.07.08 | 19:02

    Me ha parecido estupendo ese trozo del discurso del papa a los jóvenes, en Sidney.
    Es un lenguaje bastante inteligible, que dice mucho de la sensibilidad de quien habla.
    La iglesia está muy necesitada del compromiso de los jóvenes. Y creo que ese compromiso no debería ser forzado, sino inducido por actitudes atractivas o ejemplares de los cristianos "viejos".
    Dios sabe llamar, y sembrar.
    A veces conviene ser menos purista en el lenguaje, y reconocernos en el tiempo que vivimos. Aunque, a veces, MARTA, reconozco que resulta muy difícil.


  • Comentario por Mª Jesús 23.07.08 | 11:52

    La vida y la fe han de fundirse.
    La fe se tiene que poner en acción.
    No tiene fe el que quiere, sino el que puede; aquél a quien su vida se la da, porque es la fe don vital y gracia divina.
    Sólo lo que crea el entusiasmo de la fe es bello.

  • Comentario por Joven cristiana 23.07.08 | 09:42

    La Fe no es una droga pero se puede comparar con una droga en el mejor sentido posible, la Fe si se prueba, si se saborea es como la droga te va enganchando poco a poco sin darte cuenta te va pidiendo más y más. Como decia una Santa: "Quien ha probado cuan dulce es Dios no puede dejar tan sueve ejercicio sin gran violencia".

    Estoy deacuerdo con la Hermana Ana Isabel en que algunos encuentros multitudinarios o no multitudinarios son chutes de Fe, nos sirven a los Cristianos para recargar las pilas de la Fe.

  • Comentario por MARTA 23.07.08 | 08:59

    LA FE NO ES UNA DROGA

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