Mi vocación

Hijos amados de Dios

25.04.08 | 08:00. Archivado en Fe
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En la vida hay momentos en que te sientes invadido por una gran alegría, otros por una profunda tristeza pero sereno o perturbado, cuando nos sentimos amados o rechazados, ultrajados o escarnecidos, cuando nos encontramos solos, cuando nadie nos hace caso, recordemos que siempre somos hijos amados de Dios. Porque unidos a Jesucristo participamos de su filiación. San Juan en su primera carta nos dice: “Mirad que amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues lo somos”. Así pues si Jesús es el Hijo amado del Padre, nosotros somos amados por nuestro Padre celestial. Porque, “en esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de Él”.

La invitación a la confianza en este amor del Padre por el hombre es una constante en la Sagrada Escritura. Ya desde los inicios del Génesis vemos como Dios no abandona al hombre a su suerte y esta llamada a la confianza total en de Dios se hace más viva en el Nuevo Testamento: “Mirad los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?” (Mt. 6,26). Sí, ciertamente valemos mucho más que un pajarillo. Que las palabras y hechos de Jesús, que el pensamiento de ser hijos amados de Dios nos ayuden en nuestras horas bajas a continuar nuestro camino sin desfallecer. Texto: Hna. María Nuria Gaza.

8 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Mª Jesús 06.07.08 | 19:00

    Que la aves de la preocupación y la inquietud revoloteen sobre nuestras cabezas, no lo podemos cambiar. Pero que construyan su nido en nuestro pelo, eso sí lo podemos evitar.
    La fe es la fuerza de la vida. Aquel que tiene fe no está nunca sólo.

  • Comentario por Elisenda 26.04.08 | 22:06

    Apreciados/as amigos/as,

    Poca cosa más a añadir a este blog. solo que recordemos que el Bautismo nos convierte en hijos amados del Padre y en luz de salvación para todos los hombres.

    Un abrazo y buen fin de semana para todos/as.


  • Comentario por muxo 26.04.08 | 08:45

    "recordemos que siempre somos hijos amados de Dios"...Gracias Hna Nuria por el post. Nunca meditaremos lo bastante sobre esa gran verdad, que puede iluminar nuestro camino, ser asidero en las vacilaciones y dar sentido a nuestra vida diaria. A muchos nos ha servido para "reinterpretar" nuestra fe y dar profundidad a la misma...


  • Comentario por marmi 25.04.08 | 17:30

    En los momentos difíciles y muy duros, oyes a alguna gente decir, ojalá tuviera fe, ojalá creyera en otra vida más allá de la muerte.Es un gran don el de la fe y a la vez es un gran reto, cuando descubres que Dios existe y te ama, no puedes permanecer como cuando el Betis gana, que sientes una gran alegria, pero que no te compromete a nada, debes salir de tu yo e ir al encuentro del nosotros,


    saludosssssss

  • Comentario por Silvia 25.04.08 | 14:44

    Hace un tiempo en el que no pasaba por muy buenos momentos, una persona me recomendó, después de decirle que había dejado la oración por circunstancias que no vienen al caso,que cada noche dedicara 10 minutos a pensar en lo que Dios me Ama... fue una experiencia dificil por la situación que vivía pero aquel consejo me sirvió para darme cuenta de que realmente Dios está siempre en mi vida, que me Ama sin condiciones.
    Él me impulsa cada día a seguir caminando, sí tocando de pies en tierra, no me priva del sufrimiento, de la incomprensión, de los momentos bajos, pero también me da la gracia de vivir esos momentos desde otra perspectiva la de la fe, la de la confianza en Él.
    Un abrazo para todo@s y buen fin de semana.

  • Comentario por Marta 25.04.08 | 14:15

    en ÉL.
    Abrazos para todos/as.
    Marta.

  • Comentario por Marta 25.04.08 | 14:13

    Nunca me han gustado los "pedestales". Cuando hablo a mis alumnos/as de estos temas, siempre les digo que tengan los pies firmes sobre la tierra y la mirada dispuesta a descubrir su alrededor. No me gusta mirar hacia arriba:"Soy poco mística". Es más, soy terriblemente humana; por eso... ni en los momentos bajos creo no dar la talla, ni en los momentos altos creo ser la Madre Teresa de Calcuta.
    Hace años, me abandoné confiada en manos de Dios. Él conoce mis debilidades, pero también lo bueno que hay en mí. Sabe que afronto cada día lo mejor que puedo. Sabe que tanto mi felicidad como mis desgracias dependen de muchas cosas... ¡Cómo no saberlo, si me creó!
    Dios, sólo espera de mí que sea Marta...
    y Marta, es simplemente un SER HUMANO que lucha, con las muchas o pocas fuerzas que tiene en cada momento, para seguir sobreviviendo. Y en este sobrevivir cotidiano, se encuentra a veces con la "FELICIDAD" y otras con una "INMENSA TRISTEZA". Y no por ello ha dejado de CONFIAR...

  • Comentario por saruce 25.04.08 | 10:56

    "Y no te olvides, Dios mío, que si cuando caigo, no te llamo, debes acudir también en mi ayuda, porque cuando estoy en mis cabales, creo, y deseo creer en Ti".
    Más o menos, así era la oración que lei una vez.
    Se trataba de una letra de cambio, o un "pagaré de fe", que aquella persona había "firmado" con Dios.
    Es maravilloso saludar al nuevo día, con el alma cargada de confianza en Dios.
    Hasta los colores son más vivos.
    Abrazos.

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