Mi vocación

Abrir el corazón a la maravilla de Dios

04.02.08 | 08:00. Archivado en Cosas de Dios y de la vida
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Muchas son las veces que hemos releído el pasaje donde aparece Moisés en el Horeb, el monte de Dios. Allí se produce un encuentro entre él y Dios. Se le aparece en forma de llama entre una zarza, pero curiosamente ésta no se llegaba a consumir, y Moisés estaba sorprendido ante tal espectáculo. Es allí donde Dios le habla y dice que pisa tierra sagrada. Moisés sabe que no es algo fugaz, algo pasajero sino que Dios mismo ha venido y hablado al corazón, a su vida, por eso se de tapa la cara al sentirlo. El hecho de tapársela no es miedo ante la presencia de Dios sino de respeto, de sentirse indigno ante la elección que Dios había hecho hacia su persona, y a su vez de experimentar la felicidad y el Amor.

Dios se sigue manifestando, se sigue haciendo presente en acontecimientos, en personas… la historia no ha quedado rota sino que ésta, continúa viva en cada uno de nosotros. Sin duda, somos seres escogidos por Dios, pero el último paso lo tenemos nosotros, el Sí hemos de pronunciarlo con sinceridad y convencidos de lo que estamos haciendo. Dios se da, y desea ser acogido, por eso nuestro corazón ha de estar abierto. Lo cierto es que los grandes milagros no llegan por arte de magia, sino que nuestro granito de arena ha de ser parte fundamental para ello, lo más pequeño, aquello que parece que no tiene importancia tal vez es lo que esté sosteniendo la gran muralla, por eso no hemos dejar escapar ningún momento, no desaprovechar todo lo que somos, lo que hemos recibido y lo que hemos trabajado y modelado a lo largo de la vida.

Moisés no escatimó esfuerzos porque contaba con la ayuda de Dios, confió en Él y puso su vida totalmente en sus manos. Confió más en Dios que en sus propias fuerzas, porque allí donde no somos capaces de llegar nosotros es donde comienza Él a actuar. Y… jamás estaremos solos, porque al abrir nuestro corazón podremos contemplar la maravilla de Dios. Texto: Hna. Conchi García.

2 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por PABLO HURTADO AMARILLO 13.02.08 | 00:40

    Los que creemos en Dios, si entendemos las maravilas de ser cristianos, y llamarnos hijos de Dios; ya que ello no es consuelo sino sabidurìa de entender que tenemos un padre todopoderoso que jamas no desampara, sino que a cada momento se manifiesta, y tal ves por ser indignos tenemos miedo de abrirle nuestros corazones, y entregarles vuestras vidas para los propositos que el nos ha escogido, esa es la maravilla de Dios, saber cuan grande es su promesa al darnos la vida eterna y tener siempre su protexiòn, y cuanto mas sea nuestra fe mas cerca a el no encontraremos, y recibiremos su unciòn y sabremos como actua a favor de sus hijos, cuando el hombre ya no pueda actuar.

  • Comentario por marmi 04.02.08 | 20:51

    Qúe envidia me dáis, yo intento hacer las cosas como si Dios me estuviera apoyando siempre, pero a veces las fuerzas fallan, te rebelas porque no entiendes demasiado las cosas que te pasan y entonces sólo puedes exclamar:ayúdame Señor a cumplir Tu Voluntad.

    En fin gracias por estar ahi siempre, animando y rezando por nosotros.


    Saludos desde el Sur

Sábado, 2 de junio

BUSCAR

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Junio 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930 

Sindicación