El día 27 de marzo, Mons. Fernando Filoni, nuncio de Irak-Jordania, dejaba Bagdad. Este nuncio permaneció en Bagdad durante cinco años; años de embargo, de guerra y de guerra civil no declarada. No ha sido un tiempo fácil para este diplomático de la Santa Sede.
Este arzobispo con su saber hacer, su cercanía y su dinamismo se ganó la simpatía de muchos. Como buen pastor se preocupó por el pueblo al cual fue enviado. Lo amó y se entregó haciendo cuanto estaba de su parte para ayudar y solucionar toda suerte de problemas que surgen cuando un país se encuentra en guerra. Quiso permanecer en Irak corriendo la suerte del pueblo iraquí.
Sábado, 2 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman