La semana anterior a la Pascua la vive Jesús en Betania. Habla con Lázaro. Habla con los discípulos. Pero, sobre todo, habla con el Padre. Van a ser unos días de oración intensa. La clarividencia es total en Jesús. Sabe lo que va a suceder. Ya lo ha anunciado varias veces con gran detalle. Todo iba a quedar claro en aquellos días. Los discípulos lo ven, pero no lo ven todo, pues desconocen la profundidad del drama.
En esos días reafirma su voluntad humana y divina de entrar en la lucha de ese modo tan sorprendente que será ir humilde a la muerte sin defenderse. Va a convertir la confrontación en un sacrificio. Va a demostrar que el amor es más fuerte que la muerte.
Sábado, 2 de junio
Jesús Rojano
Josep Maria Tarragona
Juan Fernandez Krohn
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
JC Rodríguez, A Eisman