El joven de los huesos de cristal. Vivir con Osteogénesis imperfecta.
07.11.06 @ 06:43:16. Archivado en Salud y medicina, Fotos
Cuando tenía televisión con cable, nunca se perdía el programa Construcciones vanguardistas en National Geographic. Entonces decidió estudiar ingeniería mecatrónica al acabar la secundaria para hacerse un par de piernas con que caminar.
Juan Prudencio Mori tiene 16 años. Cursa el cuarto año. No supera el metro de estatura, sus huesos son frágiles como el vidrio y se deforman por falta de colágeno. Para desplazarse lo tienen que cargar. Juan Vive a la falda de un cerro en el asentamiento humano Huáscar del distrito de San Juan de Lurigancho, en Lima. Ya le cortaron el cable, pero no le importa, se sumerge en sus libros de ciencia y matemática. Ocupa el primer puesto en su colegio y acude a cuanto concurso escolar puede.

Mototaxis recorren sector Huascar, en San Juan de Lurigancho
El domingo 17 de setiembre superó a 118 escolares de su distrito en el Concurso de Talentos convocado por el Centro Pre Universitario de San Marcos. Ahora quiere estudiar también genética y biotecnología para poder desentrañar el misterio de su mal: la osteogénesis imperfecta (O.I.).

Juan Prudencio rinde concurso preuniversitario
Si no estudio dos carreras, no estaría completo” dice, agregando que su manera de proceder es “pensar antes de hacer”.
Dos meses después de nacer le enyesaron todo el cuerpo. Sus padres deambularon por toda la ciudad buscando ayuda. Recién a los 11 años, tras una caída de la silla de ruedas en la que se fracturó los huesos de la pierna y el brazo izquierdos, le diagnosticaron el mal que padecía.
La osteogénesis imperfecta es una enfermedad hereditaria que a Juan le viene de algún antepasado lejano y que podría trasmitir a su descendencia. Por su edad, ya es tarde para que le operen y camine, pero aún le pueden corregir la escoliosis o deformación de la columna.
Según el doctor Horacio Plotkin, profesor de pediatría y cirugía ortopédica de la Universidad de Nebraska, la persona afectada con OI es alguien normal con huesos débiles. En muchos casos se trata de una enfermedad causada por mutaciones de los genes del colágeno. “Un gen es como el plano en donde se va a construir el hueso. El colágeno es una proteína que forma la estructura del hueso en el cual el calcio se va a pegar. Si la estructura no es buena el calcio no tiene donde pegarse, entonces el hueso es débil”.
La Familia, los amigos.
Juan se levanta todos los días a las 6 y 30 de la mañana. Su hermana Sandra - que ha tenido que dejar sus estudios de contabilidad para dedicarse a él - lo lleva y recoge del colegio Nuevo Amanecer en mototaxi. Allí se estudia hasta las 5 y 30 de la tarde. Miriam Maldonado, directora del centro educativo, testimonia que es un líder en su aula: convoca a sus compañeros a su casa y distribuye las tareas cuando les asignan trabajos grupales.
Los fines de semana se atreven a llevarlo de paseo al supermercado y al trabajo de otra hermana. Temen que se les caiga como otras veces. A él le gusta salir de casa y es feliz frente a un plato de cebiche o a una computadora conectada a Internet.
“Me gustan las espadas” dice. Se refiere a un pliego de papel enrollado que esgrime frente a un compañero de juegos en el colegio. Mientras ataca le va diciendo a otro de sus amigos que dirige la silla de ruedas: “¡A la derecha!, ¡adelante!, ¡más rápido!, ¡más rápido!...” Juan Prudencio admira a Pitágoras, a Sócrates y a Einstein, pero más que a nadie admira a cada uno de los 14 miembros de la familia que viven en su humilde casa. El sacrificio de sus padres lo motiva a superar a todos en su colegio. Por eso da la impresión de que no tiene limitaciones físicas cuando se conversa con él.
El albañil Román Prudencio y su esposa Nicolasa Mori provienen del recóndito distrito Daniel Alcides Carrión en Cerro de Pasco y llegaron a Huáscar un año después de la invasión de dicho lugar, en 1973. Su hijo Juan es el octavo de diez hermanos que van desde los 30 hasta los 11 años de edad y el único que ha heredado la enfermedad de los huesos frágiles.
Al principio, el reto parecía insuperable. La pobreza desmoralizaba a su padre. Su madre lloraba inconsolable. Creyendo estar sola, un día sollozaba en un rincón de la casa cuando escuchó: “Mami, no llores, que yo soy igual a los demás”. Desde entonces cobró más valor y esperanzas.
Esther Valverde, la maestra de primaria, le daba clases durante dos horas diarias, apartado de los demás. Temía que los otros chicos le fracturen. Cortaba en cuatro partes un cuaderno, a la medida de sus manos. Con el tiempo se convirtió en su madrina de bautizo. Ella es testigo de que sí Prudencio no puede ser un alumno como cualquiera es porque es superior a los demás.
Desde hace un tiempo reciben la ayuda de la Asociación de Osteogénesis Imperfecta del Perú (AOI), integrada por padres de familia, amigos y afectados por dicho mal. El principal objetivo de la Asociación es intercambiar experiencias, buscar conocimiento y difundirlo en la sociedad para que los pacientes sean comprendidos, aceptados e integrados. Los miembros de la AOI se reúnen en las casas de sus miembros y buscan constantemente la ayuda de personas generosas que quieran apadrinar a chicos como Juan.

Miembros de la Asociación de Osteogénesis Imperfecta del Perú
Él hace que su vida sea lo más normal posible. Recuerda que sus hermanos le enseñaron las primeras letras. Ahora hace lo propio con su sobrino. Piensa que si renuncia, todo el sufrimiento y gasto de ellos será en vano y eso le da coraje para seguir.
Como todos, Juan carga su cruz de cada día; como nadie, lo hace toda la vida con sus huesos de cristal.
Comentarios:
Mi mail es juanprudenciomori@hotmail.com
escríbanme para cualquier consulta.
Saludos Vladimir.
Quiero alguien me ayude con info de laguna asosiacion en argentina que ayude a niños de escasos recursos con esta enfermedad.
Besos!!
Besos a todos!!
no hay otra cura?
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Vladimir Terán Altamirano
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