(Reconciliación,2) Reconoce el cardenal Martini que la confesión frecuente, como expresión del camino penitencial, está en decadencia. Atribuye una de las razones de la crisis de la penitencia al formalismo en que se había caído.
Pero al agonizar la confesión, puede resucitar el sentido de la conversión. “La Iglesia, dice Martini, ha recuperado un sentido penitencial mucho más fuerte que antes, sobre todo por lo que atañe a la conciencia de los pecados sociales, de la injusticia, de la necesidad de fraternidad”.
Durante siglos no existió en la iglesia la celebración de la penitencia por el método de la confesión con absolución individual. Pero desde el principio existió en la iglesia la llamada a la conversión, la fe en el perdón como parte del Credo y la oración que nos capacita para perdonarnos mutuamente en el Padre Nuestro.
La desaparición de una determinada forma de confesarse y recibir el perdón no significaría la pérdida de nada esencial. Pero si desapareciera la llamada la conversión, la fe en el perdón y el propósito de perdonar, entonces sí que se estaría perdiendo algo fundamental.
Por tanto la crisis de la penitencia no consiste en que se confiese menos gente con menos frecuencia. La crisis estaría en la pérdida de sentido de la ambigüedad humana (que nos hace ser portadores inevitablemente de luces de bien y sombras de mal), la falta de expresiones simbólicas para reconocerlo, la falta de fe en el perdón y la disminución de la capacidad de dejarse perdonar, sentirse perdonado y tratar de perdonar.
El problema no es la falta de visitas al “kiosko”, como a veces llaman al confesionario. Más bien la muerte del “kiosko” prefigura la resurrección del sacramento. Hay que pasar del confesionario al pacificatorio...
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El año anterior, fui a la presentación de un libro de un jesuita, creo que compraría todos sus libros, solo por lo bien que me la pasé,por el buen sentido del humor, de este Padre, entre todo lo que nos contaba, nos dijo:
"Que su madre lamentablemente murió hace años padeciendo Alzheimer, y una de tantas veces, que el fue a su casa a verla, la señora muy cariñosa-le dijó: "Hijo, que Dios te acompañe siempre y le envío cariños a tu esposa y a mis nietos, diles que "Lita" los recuerda", el Padre, apenado por la memoria de su madre, guardó silencio- pero, la madre viéndole la tristeza, al hijo le aclaró: No creas que todo lo olvido hijo, si se muy bien que eres jesuita, y escribes libros, lo que te dije, es porque a como están las cosas, hoy en día, una ya no sabe, y mejor los saludo por si, los tienes o lo piensas tener..."
Carmina
y a propósito de paz, esta mañana leía "Songe...Soneto número 3" del poeta francés Joachim du Bellay y ya que no pueden ustedes escuchar, el concierto para guitarras de Vivaldi, que escucho ahora, les comparto el poema:
"He visto al pájaro que el sol contempla
de un débil vuelo, al cielo aventurarse,
poco a poco sus alas afirmar
siguiendo aún el maternal ejemplo
Lo ví crecer, y en su vuelo mas amplio
medir la altura de los magnos montes
herir la nube y extender sus alas
hasta el sitio que es templo de los dioses...
Carmina
¡PAZ, MUCHA PAZ!
para el alma humana...
Carmina
¿Pero con qué clase de curas sanguinarios os confesais vosotros? A mi jamás me han atormentado en confesión ni me han impuesto esas tremendas penitencias de las que hablais; antes bien, siempre me han ayudado y he salido reconfortada y reconciliada del "kiosko".
El signo sacramental supone la actitud del penitente y la absolución conjuntamente. En realidad el confesionario no es signo que necesite ser sustituido. Es una lástima que se ligue el sacramento al confesionario en vez de hacerlo a la necesidad de dejarse perdonar y perdonar a los demás. Precisamente eso dice, con esperanza, una de las últimas frases del artículo: "Más bien la muerte del “kiosko” prefigura la resurrección del sacramento". Es mejor que no revivamos el kiosko muerto en sillas con estolas.
Anoche, me han invitado al cine, esta vez en busca no de cine de arte, sino alguna, de melodrama o comedia que asegurara un mometo para distraerse y reirte un rato... "La Propuesta" con Sandra Bullock,la cinta, con excelente fotografía con paisajes de Alazka, y el ambiente de una empresa editorial en Nueva York, lo interesante, una "propuesta" matrimonial por conveniencia, trae el film una exploración al yo profundo, eso ue bien puede denominarse el auto-examen de la conciecia, reflexión "ética" en la vida...
Carmina
Uno ofrece, al "amado" siempre lo mejor de uno, porque lo mas importante es verle contento y muy pero muy feliz, incluso si el amor, es tan inmenso harías sacrificios y pensarías en dar la vida, o quizás tú riñón, si el7ella, le hiciera falta para vivir...
Yo creo, y lo más importate, es que Jesús, se con-movió al ver tanto "sufrimiento"...y si ya has sufrido tanto, pero tanto, ¿para qué añadría El, mas sufrimiento como penitencia a tú vida Emmanuelle, si ya ha mirado y oido tús personales sufrimientos?
Dios es siempre, para mí, mucho Dios, para mi insignificante persona, como para que yo supiese que El, expresaría en vardad a cada uno, de nosotros, pero en sus Evangelios sobresale su "actitud", acogedora, dulce y misercordiosa, con quien sufre o quien le llama o hasta, quien le grita, para ser mirado, escuchado o tocado por El.
Carmina
Carmina dices lo de ofrecer el sufrimiento como penitencia. No sé, ¿por qué no ofrecer todo? Yo soy una persona bastante gansa y me encanta la gente gansa que me hace reir, ¿por qué no ofrecer y dar gracias, también, por las risas? En El nos movemos y existimos, con todo lo que hay en nuestra vida.
Ya que hablas del Padre Nuestro, dejo un audio en mp3 de Domiciano Fernández (dura como 20 minutos) por si a alguien le apetece escucharlo.
http://ciudadredonda.org:81/ciudadredonda/retiros/padrenuestro/perdona-nuestras-ofensas.mp3.m3u
Muy buena la carta del Papa a los Sacerdotes con motivo del año sacerdotal
http://www.zenit.org/article-31600?l=spanish. A mi como sacerdote me ha pegado fuego en el alma, ardiendo de amor a Dios como el cura de ARs
A mí esto de los kioskos no me gusta nada y además nunca he entendido qué función tienen...¿Proteger la intimidad? ¡Amos anda! ¡Como si el cura no te viera la cara! ¡Y encima es como si le estuvieras hablando a una pared con agujeros!¡El colmo!
Yo no me paro por un kiosko ni de chiste.
Los kioskos son un agobio tan grande como los comentarios de luisito.
Malena, amiga querida…¡mira que eres llorona! ¿Y ahora por qué lloras? ¿O es que acaso todo esto te recuerda el cambio que hubo en tu vida cuando conociste a tu Amor?
En tu época no había kioscos ni formas A, B ni C…¡qué suertudos erais!.
¿Verdad que a ti Jesús nunca te pidió cuentas de nada ni te preguntó cuántas veces, con quien o dónde?.
Lo sanador, lo que libera es sabernos aceptados en nuestra ambigüedad y ver que debajo de aquello que nos avergüenza o que no somos capaces de cambiar, hay una parte positiva en nosotros que Jesús quiere rescatar y sacar a flote.
Para sentirse perdonado y liberado hay que escuchar a Jesús diciéndonos:”está bien que seas como eres, quiero estar contigo, me da alegría que existas”, es decir, saber que soy amado con todo lo que está herido en mí.
¿A que esto fue lo que te hizo cambiar y lo que llenó tu vida?
El perdón de los pecados, es una dádiva Sagrada, para el "sufrido" o "sufriente", en el post de Juan entiendo que el "confesionario" alude a prácticas, que yo no las digo, sino los mismos bloguistas mencionan, ¡tirón de orejas! o penitencias "crueles"...como anota Antonio en este blog. Pacificatorio, viene de "paz", Jesús en sus Evangelios quería esto precisamente, paz para todos, si El viniera a nuestro blog, creo que no criticaría ni las tradiciones, ni lo usos y costumbres, ni efectuaría un debate en los símbolos, "Confesionario o Pacificatorio", sino com-padecido, nos diría a cada uno ¿Cómo estás ahora, yo perdono lo que has hecho, y ofrece tus sufrimientos como penitencia?
El "bien común" es lo que a el le importa...
Carmina
J´me explique ... Leí tú comentario (1) pero mi reflexión la hice mía, pensaba en voz alta para mí, las experiencias de vida esas, Emmanuelle que son dolorosas y fuertes, pero que de alguna manera logran vigorizarnos el alma, que, ahora sí en el caso específico que tú citas "reconciliatorio" te deja paz, unión, estas vivencias nos permititen conocer, lo que es el "sufrimiento" y con ello comprender a los que sufren... Creo que lo que hay en la mente de las personas es un "universo" digno de respeto,aunqe sea distinto a nuestras propias ideas. Creo ahora mas qe nunca que Dios nos habla, y nunca nos ha dejado sin consejo y cercanía, pero yo creo tambien Emmanuelle que los humanos, hacemos tanto ruido, que su voz suave, la dejamos de oir...Enhorabuena por tu recuerdo de un Kiosko, y un Padre, amoroso, para tú vida Emmanuelle...
Carmina.
Dos ideas me preocupan en este artículo:
- «la falta de expresiones simbólicas para reconocerlo (la pérdida de sentido de la ambigüedad humana)»
- «el pacificatorio»
Los signos sacramentales tienen la pretensión de universales; quiero decir: significar lo mismo para todo el género humano.
El confesonario, kiosko, cajón, o como sea que se lo denomina en cualquier parte del mundo, deja de tener sentido… ¿Qué lo sustituirá?
La CI se celebra en la sacristía, en torno a la mesa camilla de la rectoral, en el despacho parroquial, en los bancos del templo, paseando por el jardín…
En mi parroquia tenemos, en el presbiterio, una silla de enea con una estola que cuelga sobre el respaldo. A su lado, otra silla igual. ¿Es suficiente como signo?
Para lo de “pacificatorio”, habrá que seguir estudiando…
Rectificando.
Cruel, NO. Pesado (no aburrido, sino pesado de peso).
¿Aclarado?
(Ya. algunos dirán que lo mio podria ser una enfermedad. Será. Bah!)
(A lo mejor no es pecado. Dejadme en paz.)
Me gustaría que el sacramento de la penitencia cambiara porque a mí tal como ahora se celebra me resulta demasiado cruel. Desde niño no me ha gustado. ¡Qué angustiado, qué agobiado, que atosigado, igual que ir al médico...!
¡Joer, que nos dejen un poco en paz! Menos cargas y más livianas. Ya tenemos bastante con el pecado. Porque de allí saldré perdonado, pero pronto vendrá el desasosiego...
Esto que yo siento lo han contado otras personas y se han quejado o se han largado. Yo sigo aquí.
Con sabor a Evangelio.
Ya no es dejarnos perdonar por Dios, sin que el mismo perdón de Dios se abre paso entre dos que discutieron acaloradamente en su nombre. Fue una lección para ambos, pero preciosa, eh?
Qué hacemos con las guerras de talibanadas y antiicaristas?
Podemos al menos convivir cada día, acá o acullá, aunque sea a base de discusiones, pero si al menos el respeto fundamental estuviera por delante y como presupuesto básico.....
Carmina, no sé si las reflexiones que escribes te las suscitó mi comentario, por si acaso aclaro que la importancia de la reconciliación con "mi amigo del Opus" radica no tanto en una aceptación social, sino en la piedra de toque que supone para mí el "ser hermanos en la fe y la comunión en un mismo El" y no ser capaces de trascender-nos en nuestra propia ideología.
Olvidar que lo que nos une es más que lo que nos separa. Comprender al otro desde sus zapatos, y no desde los míos.
Desde luego para mí tiene mucho valor que me aceptara, pero no socialmente como interpretas, que eso lo cubre tu red social, sino como hermana creyente que ya se había dado cuenta (cuatro años de discusiones diarias son muchos días) de que era un hombre que vivía la fe apasionadamente y por entero. Y que lo único que nos separaba eran las ideas.
Buscar y encontrar ese lugar común para mí fue muy importante. No voy a negar que fue una de esas experiencias con sabor a E...
Sentirse "acogido", aceptado socialmente, hinca sus raices mas profundas y sensibles, en el interior de las personas, en este sentido. quien ha sufrido, a causa de la crítica, la incomprensión o la malinterpretación de tus palabras, y te han herido, si surge en tí lo malo harás sufrir a otros, pero si de tú dolor surge la "luz" que nos regala Dios, tu conciencia ahora alumbrada, vibra y valoras el sentido de "pertenencia" como grupo social, propio y de otros contigo, y nos permite mirar, y disentir con los pecados sociales, las injusticias y la necesidad de fraternidad, con mayor fuerza...así, lo creo
Carmina
P. Masiá, con este post que pones hoy me has emocionado de nuevo y ¡ya estoy llorando otra vez!. ¡Así no hay quien estudie! ¡hale, me voy a otro lado! Siento dejarte el post lleno de mocos.
A pesar, que en nuestras vidas tengamos sombras y luces, al mismo tiempo, las reconciliaciones, nos generan entrañables recuerdos "buenos"... entré al blog de X Pikaza y allí me encontré con esta semblanza del Padre Karl Rahner quien escribía: "A causa de la voluntad salvífica universal de Dios, la gracia está siempre ofrecida a todos los hombres y se encuentra actuando en ellos, allí donde el hombre se deja llevar por su pecado, libremente cometido"
Carmina
Juan, me alegro que recojas el término “kiosko”, le tengo mucho cariño. Como anécdota te diré que fue un hombre del Opus Dei ( de Murcia, por cierto) quien llamaba así al confesionario. Este hombre, tras 4 años de discusiones y denunciarme varias veces por “hereje” y “satánica” a la empresa que mantenía el foro, al final me aceptó como “animal de compañía y amistad”. Después hasta me defendió ante los que seguían criticándome. Murió poco tiempo después de nuestra reconciliación, pero tuvimos tiempo de hablar largo y tendido por teléfono. Siempre he valorado muchísimo su perdón y aceptación.
Martes, 14 de febrero
Francisco Baena Calvo
José Rubio y César Luis Caro
Pedro Tarquis
Mariano Fresnillo Poza
Josemari Lorenzo Amelibia
Juan Fernandez Krohn
Carlos Corral
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Manuel Mandianes| Febrero 2012 | ||||||
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