Consabida confusión sobre "eutanasias"
19.04.08 @ 15:40:22. Archivado en Bioética, Eutanasia
Saltó a titulares la muerte de Chantal Sébire, en Francia, tras ocho años de avance irreversible del tumor nasal que le deformó el rostro. Y se repitió por enésima vez el atasco en la encrucijada de las eutanasias.
“Eutanasias”: así, en plural, para contrarrestar la consabida confusión en torno a este tema manipulada a menudo, tanto por quienes apoyan la revisión de la legislación vigente como por quienes se oponen a su modificación. Hay que distinguir dos usos distintos de esta palabra: uno, en el mal sentido divulgado del término, confundiéndola con el suicidio o con el homicidio por compasión; otro, en el sentido exacto en que se usa jurídicamente, para determinar sus condiciones allí donde la legislación lo admite.
Se habla a veces de eutanasia, en un sentido inexacto, para referirse a acciones que deberían llamarse con otros nombres. Por ejemplo, el genocidio nazi, el homicidio discriminador de personas con discapacidad o demencia senil, la aplicación irresponsable de medicación letal, la supresión no indicada de recursos de mantenimiento vital sin el debido consentimiento o sin cumplir los protocolos establecidos, o el abandono y negligencia en la atención a personas ancianas con consecuencias fatales.
Al incluir estos casos en un único hatillo, etiquetado como “eutanasia”, se provoca naturalmente rechazo. Obviamente no podemos aprobar dichos compòrtamientos. Pero se produce, como vaivén pendular, la reacción opuesta: el público en general se pone en guardia frente a propuestas de despenalización de situaciones excepcionales que deberían ser tomadas en cuenta seriamente.
La legislatura no se atreve a tocar este punto por miedo a la reacción exagerada por parte de instancias ideológicas eclesiásticas o políticas. Esta ideologización religioso-política del tema no ayuda al debate cívico sereno, jurídico y ético, sobre las condiciones requeridas para prevenir abusos en el supuesto de una posible despenalización de algunos casos de eutanasia. Este debate debería preceder al debate parlamentartio en una sociedad plural y normalmente democrática.
Un ejemplo del otro uso de la palabra eutanasia, en el mejor sentido del término, es el Informe del Instituto Borja de Bioética (2005), que la define así:”Eutanasia es toda conducta de un médico, u otro profesional sanitario bajo su dirección, que causa de forma directa la muerte de una persona que padece una enfermedad o lesión incurable con los conocimientos médicos actuales, que por su naturaleza le provoca un padecimiento insoportable y le causará la muerte en poco tiempo. Esta conducta responde a una petición expresada de forma libre y reiterada, y se lleva a cabo con la intención de liberarle de este padecimiento, procurándole un bien y respetando su voluntad”.
Las orientaciones publicadas por la Orden Hospitalaria de san Juan de Dios en su libro Humanizar el proceso de morir (2007) precisan así: “Si se ponen en práctica los medios acerca del cuidado paliativo terminal, es de esperar que disminuirán las peticiones de eutanasia. Pero aun teniendo acceso a estos recursos, no se puede descartar que se presenten situaciones muy especiales, en las que el paciente desee que se pueda acceder a su petición de eutanasia”.
En los próximos años tendrá que debatirse este tema en nuestro país. Sería deseable que no se ideologizara, ni religiosa ni políticamente (por parte de los respectivos portavoces), sino que se pudiese tratar con amplitud de miras cívica y perspectiva estatal, no partidista ni electoralista.
Al debatir así, habría que tener presentes, ante todo, los puntos siguientes: 1) No plantear la cuestión como si se tratase de elegir entre paliativos y eutanasia dilemáticamente. 2) Garantizar debidamente el acceso igualitario a los cuidados paliativos, incluida la sedación indicada, consentida y protocolizada. 3) Precisar las condiciones para evitar los abusos. 4) No evaluar la legislación despenalizadora desde la perspectiva de una determinada creencia religiosa.
Desde el punto de vista ético, este problema tiene aspectos en común con el de la interrupción del embarazo. No se puede reducir al dilema entre posturas a favor y en contra (como si las primeras fuesen a priori contra la vida y solamente las segundas fuesen acreedoras a llamarse pro-vida o como si para llamarse pro-vida hubiera que estar incondicionalmente a favor de una moral sin excepciones).
Sea cual sea la decisión última que se tome ante una situación terminal, médica y éticamente compleja y conflictiva, la pregunta clave a plantearse siempre será: ¿Se respeta la autonomía y dignidad de la persona paciente, teniendo en cuenta también las repercusiones en otras personas? ¿Es ese respeto la motivación básica que apoya la decisión?
Desde el punto de vista religioso, creo que asumir críticamente una legislación despenalizadora es compatible con una postura personal situada en una opción más exigente desde una ética de máximos. Lo añado, a título de testimonio personal, formulándolo así: Mis creencias me invitan, sin obligarme, a no optar por la petición de eutanasia, pero no tengo derecho a imponer esta postura en una sociedad plural; sino solamente a pedir que me respeten, del mismo modo que respeto a quienes, ya sea con religiosidad o sin ella, defiendan la opción contraria.
(Publicado en La Verdad, de Murcia, el 12 de abril, 2008)
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Juan Masiá
Desearìa saber su comentario sobre la inquietud que expuse en este blog:
el pedido de S.S. Juan Pablo II de no llevarlo nuevamente a una casa de salud en sus ùltimos momentos.
Muchas gracias
La verdad es ella independientemente de los que afirmemos nosostros, qué es la verdad. Claro que el misterio nos impide acceder, y tenderemos que vivirlo en el caminar de la vida.
Un poco antes del retorno a la Casa del Padre, nuestro querido Juan Pablo II, pidió no ser llevado nuevamente al centro de salud, pues, queria permanecer sus ùltimos momentos en casa. Comparto mi inquietud con ustedes: ¿Esto no fue apoyar al buen morir, a la eutanasia en su sentido de buen morir, en su sentido de que realmente no había nada que hacer?
¿Por que se negó a irse al centro de salud, lugar donde tenía todo los insumos y equipos necesarios para tratar de manetenerse con vida?
La sociedad actual adolece de muchas cosas, y dada su propensión a las soluciones fáciles no me extrañaría que llegaramos a algunos extremos escandalosos. De hecho ya vivimos situaciones escandalosas que se nos presentan como normales. 100.000 abortos al año, los suicidios de jóvenes (cuya cifra es alarmante) son realidades con las que convivimos sin darnos cuenta. La solución que lios medios de comunicación están exponiendo para el tema de los abortos es la legalización y la ley de plazos. ¿Cuál crees que sería la respuesta más coherente al problema del suicidio?
Por cierto, una cosa es reconocer y nombrar y otra beatificar. Creo que la diferencia (diferencia importante para el tema) es obvia hasta para ti.
Yo no niego el oportunismo político (lo ha podido haber; no lo sé). Simplemente veo las cosas desde su perspectiva propia. Una beatificación es un acto religioso, y el debate ideológico está al margen. Repito el ejemplo, sería absurdo que si se diera hoy algún nuevo reconocimiento a los judíos muertos durante el holocausto, se dijera que eso es un oportunismo que le sirve a Israel para justificar sus actuales atropeyos. El sufrimiento de lo judíos está por encima de esas consideraciones; el sufrimiento y ejemplo de los mártires católicos también.
Los mártires del 36 lo fueron siempre. Siempre se les reconoció, nombró, recordó, exaltó, condecoró, alabó, hagiografió, etc, etc, etc. Pasé, de hecho, toda mi infancia conociéndolos.
¿Por qué no se les canonizó a los largo de todos esos 70 años y sólo cuando un a ley quiere desenterrar cadávares anónimos cuyas vidas y muertes ´nunca fueraon reivindicadas?
Y lo de los suicidaderos, es una chifladura de las propias de LF. Si te sumas a tamañan tontería será porque eres como él. Y no es un piropo.
"Pero a nadie se le ocurre poner suicidaderos en las ciudades para facilitar a los suicidas su labor."
Todo se andará. No creas que estamos muy lejos de aquello.
Dotri:
El papa en EEUU ha vuelto a atacar el aborto, como lo hace siempre en favor de la vida. Por otro lado, no reconocer a los mártires del 36 es algo malvado. Los hubo, y es igual que haya habido otras víctimas. El dolor de los procesados por la inquisición o de los fusilados por los sublevados (que no por la Iglesia) no contrarresta en absoluto la verdad de su martirio. Decir algo así es una crueldad incaptable hacia los mártires católicos. Es como si alguien dijera que reconocer a los judíos muertos en el holocausto (y hacerles monumentos) es inconveniente porque hoy en día los judíos oprimen a los palestinos. ¿Me quiere decir usted que tiene que ver lo uno con lo otro?
http://opusprima.wordpress.com
"a nadie se le ocurre poner suicidaderos en las ciudades para facilitar a los suicidas "
Pues calro que no. ¿Acaso pide alguien suicidaderos? Ya he dicho que NO estoy a favor de la eutanasia. Digo que no es comparable al aborto, en el cual hay un tercero, que no puede opinar, y es la víctima.
Digo que hay que saber entender el dolor y sufrimiento extremos. Mire, yo rtambién he tenido a mi madre justo como usted dice. Sus paliativos fueron muy buenos y le hicieron sioportable su fase terminal. Magnífico.
Digo que cuando usted se vea así y no tenga, quizá, suerte con unos buenos cuidados paliativos, pues que a lo mejor se vuelve más humano y, en sus ultimos días de vida, recupera la humanidad, la compasión, la mirada de Cristo hacia el prójimo... en fin, todo eso que le falta completamente ahora.
"a nadie se le ocurre poner suicidaderos en las ciudades para facilitar a los suicidas "
Pues calro que no. ¿Acaso pide alguien suicidaderos? Ya he dicho que NO estoy a favor de la eutanasia. Digo que no es comparable al aborto, en el cual hay un tercero, que no puede opinar, y es la víctima.
Digo que hay que saber entender el dolor y sufrimiento extremos. Mire, yo rtambién he tenido a mi madre justo como usted dice. Sus paliativos fueron muy buenos y le hicieron sioportable su fase terminal. Magnífico.
Digo que cuando usted se vea así y no tenga, quizá, suerte con unos buenos cuidados paliativos, pues que a lo mejor se vuelve más humano y, en sus ultimos días de vida, recupera la humanidad, la compasión, la mirada de Cristo hacia el prójimo... en fin, todo eso que le falta completamente ahora.
(CONTINUACION DE LO ANTERIOR)
En los cuidados paliativos (físicos y psicológicos) generalizados es donde está la clave y la solución.
EN EL TERRENO TEÓRICO no puedo estar de acuerdo con la postura final del Padre Masiá en este punto clave: DESDE EL PUNTO DE VISTA RELIGIOSO, y en atención a la pluralidad social, no es suficiente con una flexibilidad de mínimos (los posibilismo adaptativos); en este terreno HAY QUE BUSCAR UNA RACIONALIDAD UNIVERSAL QUE SE CONVIERTA EN EL COMÚN DENOMINADOR DE TODOS LOS GRUPOS SOCIALES, UNA ETICA MUNDIAL. El instinto de conservación, la intuición elemental y el sentido común empujan en esa dirección. Y eso es lo que hay que cultivar con decisión, no zozobras de pensamiento débil.
(CONTINUACION DE LO ANTERIOR)
Y si hablamos de los ABORTOS, la práctica concreta en España es una escandalosa salvajada, con el coladero cínico del peligro físico o psíquico de la madre que ha justificado el 97% de los casos. Desde la "praxis concreta" da la sensación de que España es una sociedad a la deriva, en que todo es conveniencia y negocio con una trama construida en poquísimo tiempo.
PERO EN EL TERRENO DEL PENSAMIENTO TEÓRICO, no soy un recalcitrante con los cascos recalentados. Después de muchos años observación y reflexión, creo que hay casos extremos, tanto en el aborto como en la eutanasia, que requieren una salida con racionalidad humanista, pero sin trampas, ni intereses subterraneos ni ocultamientos ideológicos; con luz y taquígrafos, con controles y decisiones constrastadas de todos los actores implicados (paciente, familares, médicos y otro personal sanitario). Y eso es precisamente lo que no se ha dado ni se dará con actual ley del aborto;...
LO QUE DICE JUAN MASIÁ,salvo algunas falacias ocultas y algunos distinguos de mentalidad jesuítica, es bastante razonable y de sentido común. Pero hay que analizar lo que ocurre en práctica o realidad concreta y su contraste con los planteamientos teóricos.
EN LA PRÁCTICA, LOS HECHOS CONCRETOS: en españa, de momento conocemos sólo algunas pinceladas de cuatro casos: 1) el suicidio asistido de J.L.Sampedro, 2)la solitaria Magdalaine en Alicante, 3) la también solitaria y atada a una máquina Inmaculada en Granada, y 4) las sedacciones-fallecimentos en serie en el Hospital de Leganés. Si examinamos los cuatro casos todos ellos destilan una cadena de sombras, ocultaciones y razonables sospechas:¿Qué pintan los DMD junto al lecho de los eutanasiados? Unas ancianas solitarias y abandonadas por sus familiares, ¿pueden elegir con "libérrima voluntad" desde su depresión? ¿Quién se cree eso? Y lo de Leganés, ¿es sólo una misteriosa casualidad?
Y si hablamos de los ABO...
Tu no crees que sería de verdadero escandalo ver a un cardenal con una antorcha en la mano para prender juego a una hoguera. La jerarquía eclesiástica decidía quién era reo de herejía, luego le daba el "chibatazo" al Estado para que aplicara la pena establecida por las leyes civiles. Lo más lamentable es que luego se utilicen LAS SANTAS ALIANZAS, para seguir encubriendo este tipo de sucesos, y no acaba todo aquí sino que encima apoya a los Gobiernos Absolutos. Gracias a que El Rey firmó un Dcto. en el cual reconocía la Constitución de Cádiz, las cácerles fueron asaltadas y los presos de la Inquisición de Corte puestos en libertad. Cuentame ahora tú ¿ha evolucionado el pensamiento de la jerarquía eclesiástica, con respecto a la modernidad actual? Por supuesto que sí. Hay que reconocer que en algunos casos ha reconocido errores y han pedido perdón. ¿Pero es eso suficiente?. No. La Iglesia necesita un cambio radical en la mentalidad de sus altas jerarquías, porque de lo contra...
La inquisicion nuca mato a nadie era el poder civil ,una cruz pagana lo que faltaba
Y si a mi madre se le hubiera ocurrido pedir la eutanasia o en mi familia alguien hubiera pedido lo mismo para mi abuela, habría sido el primero en oponerme radicalmente.
El dolor y la enfermedad pueden llevar a la desesperación y a querer la muerte. Igual que la depresión, que la pérdida de los seres queridos o cualquier otra circunstancia penosa por las que pasamos en la vida. Pero a nadie se le ocurre poner suicidaderos en las ciudades para facilitar a los suicidas su labor.
Pero en el tema del aborto soy radicalmente contraria en toda circunstancia.
En el tema de la eutanasia, creo que nadie tiene derecho a pedir a otros que carguen con la responsabilidad de asistirle en un suicidio. Pero....
Pero por encima de todo, la eutanasia, entendida siempre como una decisión libre y tomada en condiciones de responsabilidad, no afecta a un tercero y deberíamos mirar con respeto a quien la solicita. Las posturas frívolas de este tal Luis Feernado son más abominables que la abominación que dice denunciar.
Que no se vea Luis Fernando desesperado, atormentado y gritando de dolor y tristeza, que no llegue a verse así. Porque en ese caso no sería tan frívolo ante el dolor.
¿Les recuerdo el sistema de muerte de la Inquisición?
A mí me parece que el tema de la eutanasia no se debe de politizar. Es un tema que debería de tratarse entre paciente, familia y médico. El paciente en un caso como el de Chantal S. es libre para decidir lo que quiere hacer con su vida, ya que se trata de un caso irreversible por una enfermedad terminal. En el caso de los médicos del Hospital madrileño ¿se aplicó una eutanasia o se empleó los cuídados paliativos, para que los pacientes tuvieran una muerte digna?. En el caso de San Pedro -el gallego- a mí, en este caso me dolió mucho que le ayudaran a morir ya que no padecía una enfermedad terminal,si,irreversible,pero no lo veo como el caso de Chantal. Me dió rabia porque pense que se trataba de una actitud de cobardía. Y el Testamento Vital¿soluciona en algo este tipo de problemas?
Y para colmo, resulta que quienes le decimos que eso es una aberración, somos unos peligrosos fundamentalistas ignorantes. Seguiremos manifestando sus desvaríos, padre Masiá, mientras Vd. no se arrepienta de ellos.
No hombre, no. Todo es mucho más sencillo: ahora resulta que "interrumpir el embarazo" (¿Por qué no utiliza usted la palabra "aborto"?) es una opción pro-vida. Pregúnteselo al nasciturus. ¿O no es una vida humana la que él o ella lleva en el seno de su madre?
Acaba usted de cepillarse de un plumazo todos los escrúpulos morales. ¿Cómo se atreve después a condenar el "homicidio discriminador de personas?
Le deseo lo mejor.Cordiales saludos.
" Y se les apareció en el centro de la habitación( estado las ventanas y puertas cerradas), pero no, porque resulta, que había estado allí siempre antes pero no se le veía bien (?)".
Es Ud. el mismo lobo, pero con diferentes disfraces.No engañe ud más, a las gentes.
Ud, es sacerdote Jesuita; no puede decir las cosas que dice.
1º.-Lo que ud,llama asépticamente "interrupción del embarazo"
,cuando se hace voluntariamente es SIEMPRE, un crimen abominable (Juan PabloII).Y aunque la ley vigente, es legal (en los tres supuestos, que son un coladero: más de 100.000 abortos provocados en un año)es totalmente inicua y el aborto sigue siendo un CRIMEN ABOMINABLE a los ojos de Dios. Balduino I de Bélgica no la quiso firmar, por que sabía que se jugaba la salvación o perdición eterna de su alma.El que práctica el aborto o lo proteje: tiene pena canónica "latae sententiae" de excomunión.Así de claro.
2º.La EUTANASIA (Bene...
Me cita usted el Vaticano II. Pues mire:
"Los Obispos, cuando enseñan en comunión por el Romano Pontífice, deben ser respetados por todos como los testigos de la verdad divina y católica; los fieles, por su parte tienen obligación de aceptar y adherirse con religiosa sumisión del espíritu al parecer de su Obispo en materias de fe y de costumbres cuando él la expone en nombre de Cristo."
(Lumen Gentium 25)
¿Es usted fiel católico?
Pues ya sabe.
Y nada impide pensar libremente. Pero cuando uno libremente piensa de forma contraria a como dictamina el magisterio de la Iglesia en asuntos fundamentales -y los relacionados con la vida humana lo son-, pues libremente habrá que decirle que con la mayor libertad del mundo deje de presentarse como católico.
Y si no lo hace, pues la Iglesia es muy libre de decir que tal persona no es lo que dice ser.
La cosa es más simple de lo que parece.
Mi tesis es que vamos hacia una población envejecida y muy cara de mantener desde el punto de vista sanitario, dado que la esperanza de vida aumenta considerablemente. Y la ideología que exalta la eutanasia como piedad ante el moribundo ahorrará muchos millones de euros a las arcas del estado.
Uhhhh! Qué miedo.
Este es un post que merece varias respuestas pues toca muchos aspectos. Conviene aclarar el concepto de eutanasia porque hoy por hoy es un tótum revolútum que engloba prácticas muy diferentes.
No estoy de acuerdo en todo lo que dice pero suscribo la formulación final aunque con muchas reservas pues los abusos a que puede llevar esta práctica son incalculables.
Normalmente, quien quiere se quita vida aunque encuentre trabas. Conozco una persona inválida que se arrastró como pudo a la terraza y desde allí se arrojó. Pero los casos excepcionales en que el enfermo se ve impedido y desea morir, deberían tratarse uno a uno, con todas las precauciones.
Recordemos las trituradoras de fetos de 8 meses recientemente descubiertas.
Yo como creyente no puedo obligar a alguien a soportar una existencia que no desea. Lo que sí debemos hacer los cristianos es procurar que se den ...
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