Eran niñas y niños de entre 1 y 10 años cuando estalló la bomba atómica. Al cumplir entre 60 y 70 años, siguen apareciendo las consecuencias de las radiaciones en quienes hasta ahora eran supervivientes de aquella tragedia. En la ceremonia anual que mantiene viva la memoria histórica para que no se vuelva a repetir la barbarie, los niños y niñas de hoy, nacidos en tiempo de paz, han ofrendado miles de racimos variopintos de pajaritas de papel: las grullas simbolizadoras del no a la guerra que confeccionaron en tiempo de trabajo manual en la escuela.
El alcalde de Nagasaki, Tomihisa Taue, criticó en su discurso conmemorativo la política gubernamental: tanto el actual primer ministro, Abe, como su predecesor, Koizumi, han mantenido su apoyo a Bush al modo que los japoneses llaman “perrito faldero a la voz de su amo”.
El mes pasado el Ministro de Defensa, Fumio Kyuma, se vio obligado a dimitir después de haber cometido el lapsus de afirmar en público que las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki fueron algo inevitable para concluir la guerra.
El 15 de agosto, durante la misa del día de la Asunción, doblarán las campanas de Nagasaki, fundiendo su eco con el del gong de los templos budistas que elevan a la misma hora la plegaria por la paz. Las homilías recordarán el mensaje reiterado de los obispos japoneses. Ya al cumplirse medio siglo del fin de la guerra repitieron una vez más la petición pública de perdón “a Dios y a todas las víctimas”. Lo volvieron a hacer a los sesenta años, diciendo: “Hoy, cuando tras las invasiones injustas de Afganistán e Irak crece en todo el mundo la espiral de violencia, la Iglesia debe optar más que nunca por la postura profética de defender la dignidad y los derechos humanos y el diálogo entre las diversas culturas y civilizaciones”. Lo vuelven a repetir este año, ante la preocupación de que el ala de ultraderecha política insiste en modificar la Constitución en su opción incondicional por la paz.
En la cumbre interreligiosa de Kyoto, el cardenal Shirayanagi se alineaba la semana pasada junto con los representantes de las diversas religiones para orar juntos y apoyar desde la cooperación interreligiosa todo lo que sean procesos de paz y soluciones reconciliadoras de conflictos en cualquier parte del mundo. (Se le ocurre a este blogger que el estado español no debería ser excepción, a la hora de aprovechar mediaciones religiosas en procesos de paz, que deben resucitarse, y que la Conferencia Episcopal del Estado español podría aprender mucho de sus colegas japoneses en el episcopado).
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Esto que voy a escribir es una obviedad pero hay que recordarlo ¿cuál es el camino más rápido para alcanzar la paz? rendirse.
Comparar una guerra, la segunda mundial, con un grupo terrorista me parece fuera de lugar. Y más cuando existen otros cauces pacíficos para defender sus posturas.
Sinceramente, a veces parece que lo primero es defender las actuaciones de un gobierno progre (hay los años setenta) y después encontrar los argumentos.
Encuentro poco educado y poco humano querer dejar a España al margen del diálogo entre culturas, diálogo entre naciones y diálogo entre seres humanos. Y creo que mucho tienen que aprender de la India los franquistas resentidos.
¡Cómo se agradece el estilo de discrepar de Carmen Bellver (humana y cristianamente educada)! Discrepancias así expresadas se agradecen, ayudan y dan qué pensar. Si todas las discrepancias se expresasen así, triunfaría el diálogo sobre la crispaciónn en este país y también en estos blogs, sin verse los bloggers obligados a pulsar "editar" para borrar soeces.
Me aterra que se diga lo que se diga sólo se le busque la punta para arrearle estacazos al Gobierno Democrático de España.
¿Dejará de ser cierto que aquello, con o sin Pearl Harbour, Singapoore, Batán, etc., fue una tragedia abismal?
¿Dejará de ser cierto que, precisamente porque no deben ser políticos, los "profesionales" de la Iglesia deben valorar la paz como el bien absoluto?
Me asusta ese añorar el clero castrense, con su Obispo-General, las carrerillas bajo el palio, los ejercicios espirituales tenebrosos, el cementerio civil como castigo, los sacerdotes de cabecera para los excelentísimos.
El crucificado sólo entiende del dolor concreto de cada ser humano, sin razones ni explicaciones.
Me ha quedado cortado mi coment. anterior. Ponía el último párrafo de Masiá i decia que deberia aplicarse a España pero al revés, de forma que sea el Gobierno quien APRENDA a respetar más las opiniones de la Conferencia Episcopal.
>>>(Se le ocurre a este blogger que el estado español no debería ser excepción, a la hora de aprovechar mediaciones religiosas en procesos de paz, que deben resucitarse, y que la Conferencia Episcopal del Estado español podría aprender mucho de sus colegas japoneses en el episcopado)
Me uno al sentido de todos los comentarios. Iba leyendo el artículo y todo me parecía correcto, sensato y evidente pero este no es Masiá. El Masiá de verdad esta en la frase final entre paréntesis. El tema del artículo y su desarrollo es un ejemplo de lo que traer el agua a su molino, barrer para casa, etc.
Ruso, no hagas preguntas a las que les molesta profundamente responder. Porque de hacerlo, quedaría patente su hipocresía y su maniqueísmo totalitario.
Extraigo este párrafo suyo que me ha llamado la atención: "...ante la preocupación de que el ala de ultraderecha política insiste en modificar la Constitución en su opción incondicional por la paz...". Respondo yo que, en España actualmente es la Izquierda quien se pasa la Constitución por la entrepierna, al permitir las entelequias de los nacionalismos, leyes matrimoniales absurdas, y la famosa Educaciòn P.C. Si comparamos Japón con España en algunos aspectos no podemos falsificar quien modifica ahora la Constitución Española.
Con todo mi aprecio por el diálogo entre diversas culturas y civilizaciones. A España, dejémosla en paz. ¿No le parece?.
No se puede comparar un asunto con otro sin caer en simplificaciones.
Pronto entraremos en otra celebración. La de la independencia de la India del yugo inglés. ¿También lo compararemos con España?.
Mi saludo cordial y discrepante.
¿Por que no se critica con la misma dureza al gobierno japones de la epoca?.
¿Por que presentar a los japoneses como victimas unicamente?.
¿Han reconocido lo que sufrieron coreanos, chinos y filipinos por culpa de Japon?.
¿Por que no decir que gracias a los USA se liberaron esos paises?.
¿Como arreglaria el blogger el conflicto en el estado español(Por lo visto cuesta mucho poner España a secas)?.
Martes, 10 de noviembre
Pedro Tarquis
Francisco Baena Calvo
Juan Fernandez Krohn
Rodrigo del Pozo Fernández
Francisco Margallo
Julián Moreno Mestre
Mario Bruzzone
Manuel Mandianes
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya