
(PD).- ¿Te imaginas qué se les pasó por la cabeza a Villa, Cesc, Cazorla, Senna, Güiza o el propio Casillas en los instantes previos al lanzamiento del penalti ante Italia? Son instantes claves para un futbolista, te intentamos desvelar qué ocurre. Carolina García, en Parasaber, te ayuda a meterte en la cabeza de los semifinalistas.
Un penalti es una gran responsabilidad para el jugador que tiene que tirarlo. Como se dice en el lenguaje futbolístico, los penaltis los paran los porteros, pero los fallan los delanteros, es decir, las personas que los ejecutan.
Generalmente la acción de tirar un penalti genera, por sí misma, una situación de alta activación. El jugador debe ser un experto, por lo que una buena elección del tirador es fundamental; después, éste debe decidir cómo colocar el balón, observar al portero, y decidir cual es la mejor manera de ejecutarlo para engañarle, para alcanzar la red.
A partir de este momento, y hasta que el jugador golpea el balón, queda algo inexplorado para la mayoría de entrenadores y futbolistas. ¿En qué piensa el lanzador?, ¿qué pensamientos pueden ser molestos y cuáles pueden ayudar a concentrarse?, ¿a qué hay que atender?, ¿cómo hay que estar de activado?
Las variables psicológicas que influyen en la propia ejecución del penalti serían:
- La atención: si el jugador pasa demasiado tiempo mirando todo lo que ocurre a su alrededor tiene mayor probabilidad de no concentrarse adecuadamente. Una técnica que suelen usar muchos equipos es distraer al rival, pasando por delante o simplemente quejándose al árbitro de la mala colocación del balón.
- El nivel de activación: la situación que rodea a los penaltis, con frecuencia, suele ser dramática. Para estas situaciones de presión el jugador debe entrenarse en regular su nivel de activación hasta un nivel óptimo. Intentar desconectar de la causa del penalti y concentrarse en el balón, visualizando la portería, suele ser una de las técnicas más adecuadas para controlar la activación. El jugador fallará probablemente tanto si está demasiado relajado como si está demasiado activado.
- La autoconfianza: es la percepción del jugador de que es capaz de resolver la situación con éxito. Se debe basar en una percepción realista, desarrollada fundamentalmente a través del entrenamiento de las habilidades y la exposición a situaciones similares. En los penaltis, un exceso de confianza o una falsa confianza probablemente acabarán en un error.
El jugador que tire el penalti debe estar motivado en conseguir el gol y no pensar en la posibilidad de fracaso. Es importante que los entrenadores eviten utilizar para esta tarea a jugadores excesivamente estresados, ya sea porque llevan a sus espaldas un gran número de partidos y por ello acumulen cansancio, o porque no controle el asedio de los medios si fracasa.
Una buena cohesión del equipo asegurará al jugador la percepción de que los compañeros estarán con él, aunque el resultado sea malo.
Por todo ello es fundamental el papel del psicólogo del deporte en cualquier equipo, con el fin de que los jugadores eviten la rivalidad y se unan como si fueran un solo ser.
Los profesionales aconsejan que desarrollar una rutina de lanzamiento, que incluya el control de las variables psicológicas además de las físicas y técnicas. Esto favorecerá el dominio de los penaltis en las situaciones adversas y, por tanto, una mayor probabilidad de éxito.
Sábado, 2 de junio
Juan Luis Recio
Jorge Gómez Alcalá
Pedro Antonio Martín
Juan Antonio Reig
Ricardo J. Nieto
Nicolás Ruiz Humanes
Periodista Digital
Silvia Cañella
Enrique Romero Aguilar
Soc. Esp. de Medicina de Familia y Comunitaria| Junio 2012 | ||||||
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