
(PD).- Los cruzados medievales no sólo propagaron la fe cristiana entre la población de Oriente Próximo, sino que también perpetuaron su herencia genética. Unas marcas específicas de ADN propias de los habitantes de Europa Occidental han sido halladas entre cristianos del Líbano, lo que ha permitido trazar por primera vez el itinerario genético de una de las migraciones más singulares de la historia.
Sábado, 2 de junio
Juan Luis Recio
Jorge Gómez Alcalá
Pedro Antonio Martín
Juan Antonio Reig
Ricardo J. Nieto
Nicolás Ruiz Humanes
Periodista Digital
Silvia Cañella
Enrique Romero Aguilar
Soc. Esp. de Medicina de Familia y Comunitaria