(PD).-El cerebro adulto se puede modelar más de lo que se creía posible hasta ahora. Los pacientes logran hacer con la mano afectada muchas cosas que no podían. Incluso décadas después de un ictus, las células nerviosas son capaces de readaptarse y crear nuevas estructuras: las parálisis desaparecen y se recupera el habla.
Una nueva terapia de tres horas en la sección de Neurorrehabilitación de la Universidad de Alabama de Birmingham (EE UU) logra grandes avances. El éxito reside en una terapia hasta ahora poco conocida, desarrollada por el psicólogo Edward Taub, de la Universidad de Alabama: "Mi objetivo es modificar el cerebro de los pacientes", según cuenta hoy Jörg Blech en El País.
El forzarse a utilizar la mano paralizada surte efecto en pocos días en el cerebro. Allí donde un ictus ha atrofiado un área cerebral, las regiones adyacentes se entrenan para asumir la función motora. El cerebro se cura a sí mismo, la parálisis retrocede o incluso desaparece.
El entrenamiento de Taub ha demostrado su eficacia en dos estudios con más de 300 pacientes. Un año después de la terapia, casi todos los participantes en el estudio presentaban "mejoras clínicamente relevantes".
Es especialmente esperanzador que para el éxito del tratamiento no importen la edad de los pacientes ni el tiempo transcurrido desde la pérdida de la motricidad. El hecho de que Bernier progrese tan bien después de 20 años de su ataque no sorprende a sus terapeutas. Han podido incluso ayudar a un paciente que había sufrido de niño un infarto cerebral y había vivido durante más de 50 años con una parte del cuerpo paralizada.
Las mejorías llevan emparejados grandes cambios en el cerebro, como demuestran las investigaciones. La actividad eléctrica se duplica en las áreas respectivas, y además se irrigan con más intensidad, consumen más oxígeno y se expanden.
Los investigadores han descubierto recientemente un efecto adicional: el entrenamiento de Taub modifica también la estructura del tejido en las regiones de la corteza cerebral responsables del movimiento. Ésta es la primera prueba de que una terapia hace surgir estructuras nuevas en el cerebro.
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Sábado, 2 de junio
Juan Luis Recio
Jorge Gómez Alcalá
Pedro Antonio Martín
Juan Antonio Reig
Ricardo J. Nieto
Nicolás Ruiz Humanes
Periodista Digital
Silvia Cañella
Enrique Romero Aguilar
Soc. Esp. de Medicina de Familia y Comunitaria| Junio 2012 | ||||||
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