(PD / EFE).- Un equipo de científicos estadounidenses anunció ayer que ha identificado 25 genes que regulan el ciclo de vida de un hongo y un gusano, dos organismos separados por más de 1.500 millones de años de cambio evolutivo.
En un informe sobre su investigación publicado en la revista Genome Research, los investigadores, procedentes de la Universidad de Washington y de otros organismos académicos, indican que al menos 15 de esos genes tienen versiones similares a las de los seres humanos.
Esto apunta la posibilidad de guiar a esos genes para que frenen el proceso de envejecimiento y combatan problemas de salud vinculados con la edad, añaden.
Genes similares en humanos, hongos y gusanos
Los dos organismos del estudio, el hongo unicelular de la levadura y el gusano C. elegans, se utilizan generalmente en los estudios geriátricos y el hecho de que se hayan descubierto los mismos genes en ambos es muy importante, señalan los científicos en su estudio.
Según explican, esa importancia se basa en el hecho de que ambos están muy separados en la escala evolutiva, todavía más lejos que entre los gusanos y los seres humanos. Eso, junto con la presencia de genes similares en el hombre, es una indicación de que estos podrían regular la longevidad humana, manifestan los científicos.
"Ahora que sabemos cuáles son realmente estos genes, tenemos objetivos potenciales que buscar en los seres humanos", ha afirmado Brian Kennedy, profesor auxiliar de bioquímica de la Universidad de Washington y uno de los autores del estudio.
"Esperamos que en un futuro podamos influir en esos objetivos y prolongar, no sólo la longevidad, sino también aumentar el período de vida en que una persona puede mantenerse saludable y no sufrir las enfermedades propias de la vejez", ha agregado.
Las dietas pueden aumentar la esperanza de vida
Los científicos indican en el estudio que también han descubierto que algunos de los genes del envejecimiento están vinculados a una reacción clave del organismo a los nutrientes. Este hallazgo es una nueva evidencia que respalda la teoría de que el consumo de calorías y la reacción a los nutrientes inciden en la longevidad y que una restricción dietética puede aumentar la vida de una persona.
"En última instancia lo que quisiéramos lograr sería replicar los efectos de la restricción dietética a través de un medicamento", ha señalado Matt Kaeberlein, profesor de patología de la Universidad de Washington y participante en el estudio.
"La mayoría de la gente no quiere reducir su dieta de forma demasiado drástica para vivir un poco más. Pero, tal vez en el futuro, es posible que podamos lograr lo mismo con una píldora", ha añadido.
Sábado, 2 de junio
Juan Luis Recio
Jorge Gómez Alcalá
Pedro Antonio Martín
Juan Antonio Reig
Ricardo J. Nieto
Nicolás Ruiz Humanes
Periodista Digital
Silvia Cañella
Enrique Romero Aguilar
Soc. Esp. de Medicina de Familia y Comunitaria| Junio 2012 | ||||||
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