
(PD).- La testosterona, una hormona asociada al sexo masculino, puede ser, paradójicamente, la solución para las mujeres que sufren la pérdida del deseo sexual. España acaba de aprobar una terapia que se presenta en forma de parches de testosterona y, principalmente, está aprobado sólo para mujeres con pérdida de deseo causada por menopausia quirúrgica o afectadas por la extirpación de los ovarios y el útero.
A pesar de que los hombres tienen mayores niveles de testosterona, también las mujeres segregan esta hormona, aunque en menor medida. Los bajos niveles de testosterona se asocian a una disminución del deseo sexual con reducción de los pensamientos y la excitación.
Las mujeres con menopausia quirúrgica reducen sus niveles de testosterona a la mitad. Gracias al parche, que libera esta hormona a través de la piel, se consiguen concentraciones similares a las que mantenía antes de la intervención.
A pesar que a este tratamiento se le ha llamado la 'Viagra femenina', las diferencias con ésta son notorias, según publica Teresa Romanillos en la web Consumer.es.
En primer lugar, y a diferencia de los parches transdérmicos, la Viagra no actúa sobre el deseo sino sobre el mecanismo de la erección, facilitando el efecto local de llenado de los cuerpos cavernosos del pene.
La composición también es muy distinta; mientras los parches contienen precisamente testosterona, el fármaco formulado en la Viagra es el sildenafilo, un compuesto con propiedades vasodilatadoras que actúa sobre el óxido nítrico.
BUENA TOLERANCIA
El nuevo tratamiento hormonal es bien tolerado aunque hasta en el 30% de los casos pueden aparecer, en el lugar de aplicación, reacciones cutáneas por hipesensiblidad como eritema o edema local que, en la mayoría de los casos, no conllevan la retirada del parche.
Por otro lado, también es posible que aparezcan efectos adversos androgénicos como acné, hirsutismo o pérdida de pelo.
Pese a que todavía no se han obtenido resultados sobre la seguridad de este tratamiento a largo plazo, cabe esperar que en un futuro aparezcan estudios sobre sus efectos en la incidencia del cáncer de mama o sobre posibles efectos metabólicos y cardiovasculares.
Por el momento, el tratamiento está contraindicado en mujeres con cáncer de mama, o que lo hayan padecido, así como en otros tumores dependientes de estrógenos.
Actualmente, tampoco se ha evaluado la eficacia y la seguridad del tratamiento con parches de testosterona en caso de TDSH o Trastorno del Deseo Sexual Hipoactivo o Inhibido y menopausia natural, por lo que no se recomienda su uso en este grupo de mujeres.
Este parche transdérmico ha sido aprobado hace unos meses por la Agencia Europea del Medicamento, aunque sólo ha autorizado su uso en el caso de mujeres a las que se ha extirpado el útero y los ovarios y a las que se sientes afectadas por el bajo deseo sexual, llegando a sentir malestar.
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hola, yo quisiera dar mi opinión al respecto....por qué a mujeres con 40 años sin apetito sexual y sin ninguna intervención de extirpación de útero y ovarios no se nos puede proporcionar este tratamiento, me gustaría que alguien me respondiera a mi dilema y sino que me dieran otra alternativa.Muchas gracias
Es muy interesante el reportaje, pues a nosotros (mi Sra. y yo) se nos declaro la DIABETES y hemos comensado a sufrir de Impotencia (yo) y friguidez (en el caso de mi Sra.), hechos que nos causa pena y desazón, pues eramos una pareja "bastante activa sexualmente" antes de que llegara esta enfermedad, en la actualidad ambos tenemos 60 años y cuando tratamos ambos de satisfacernos, siempre hay algo que nos limita y al final quedamos ambos "deprimidos". Maldita enfermedad llamada DIABETES, no saben como la odio. Gracias por permitirme dar mi opinión.
Esta información me parece muy interesante, mirando y buscando llegué hasta aquí.
Yo tengo 55 años y tengo una disminución del deseo sexual aparte de haber engordado, etc. etc.
Me gustaría poder probar estos parches para ver si funcionan en mí.
Gracias por la información.
Inés
estoy muy de acuerdo con usted salvo en que esté contraindicado en el cancer de mama. Porque entiendo que es un estógeno dependiente y la testo es agonista de los estrógenos. Tampoco estoy de acuerdo en cuanto a que se desconocen los efectos a largo plazo. Para no levantar suspicacias comentaré que durante décadas se ha utilizado como doping deportivo por las atletas de los paises del este y a unos dosis estratosféricas. Yo hasta ahora no he leido que tengan una mayor incidencia en patologias de tipo ginecológico. Por otro lado, no solo se conseguiria un aumento de la líbido, tendriamos una mejora de las condiciones deportivas y quizaz connoscitivas de la mujer. Sobre todo ahora que se está biendo lo irrelebante de los antidepresivos serotoninergicos. Creo que este es el camino para la igualdad de mujeres y hombres. Afín de cuentas somos la especie con menor dimorfismo sexual, verbigracia de la selección genética que la mujer a ido consumando desde el principio de nuestra especie.
Sábado, 2 de junio
Juan Luis Recio
Jorge Gómez Alcalá
Pedro Antonio Martín
Juan Antonio Reig
Ricardo J. Nieto
Nicolás Ruiz Humanes
Periodista Digital
Silvia Cañella
Enrique Romero Aguilar
Soc. Esp. de Medicina de Familia y Comunitaria| Junio 2012 | ||||||
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