(PD).- En teoría, la finalidad de la cárcel no es el mero castigo del crimen, sino la reinserción del condenado en la sociedad. La administración penitenciaria de Nueva York ha dado un paso más.
De ahora en adelante, el nuevo desayuno en las cárceles de la ciudad podrá incluir fruta fresca, pan integral y copos de trigo, según informa la agencia Associated Press. Una cena típica: filete a la pimienta, arroz y zanahorias hervidas.
"Esta gente está bajo nuestra custodia y no pueden elegir.
Tenemos la obligación de hacer elecciones sensatas por ellos", ha declarado el Comisionado del Departamento Correccional, Martin Horn. En la práctica, esto se ha traducido en pequeños detalles, como cambiar los muffins repletos de azúcares y grasas por otros sin azúcar.
El nuevo menú cuesta a la ciudad tanto como el anterior, pero Horn lo ve, además, como una inversión a largo plazo: "El coste de que un interno tenga un infarto o un shock diabético es mucho mayor que mantener a la gente sana en la medida de lo posible.
"No tenemos más elección que comer lo que nos den. Es una comida sosa, así que imagino que será sano", se resigna Christopher Alberici, un preso de 40 años.
Sábado, 2 de junio
Juan Luis Recio
Jorge Gómez Alcalá
Pedro Antonio Martín
Juan Antonio Reig
Ricardo J. Nieto
Nicolás Ruiz Humanes
Periodista Digital
Silvia Cañella
Enrique Romero Aguilar
Soc. Esp. de Medicina de Familia y Comunitaria| Junio 2012 | ||||||
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